Uno de lo primeros dispositivos wearables fue el famoso reloj calculadora que en los ochenta traía de cabeza a los profesores de la EGB. Desde entonces, la tecnología que se lleva puesta ha avanzado hasta llegar a hacernos pensar en la ciencia ficción. Ropa, relojes, gafas, zapatillas o pulseras incorporan tecnología electrónica avanzada para hacernos la vida más fácil. Con estos dispositivos podemos abrir la puerta de casa, arrancar el coche, pagar nuestras compras, consultar el correo electrónico, estar al tanto del tiempo, compartir fotos… la lista es interminable. Tanto que, según ABI Research, se estima que en 2018 se harán 485 millones de envíos anuales de estos accesorios.

 

tecnología wearable

 

El sector de la salud también ha visto el potencial de la tecnología wearable. De hecho, de acuerdo con dicho estudio, el 60 % de los dispositivos ponibles que se vendieron el año pasado pertenecían a la categoría de fitness o salud. Son aparatos que miden las constantes vitales, que monitorizan el sueño, avisan de la medicación, calculan las calorías consumidas en el ejercicio, etc. Estos datos serían de mucha utilidad si el paciente pudiera compartirlos con su médico, cosa que ya desean hacer uno de cada tres británicos y estadounidenses.

Las ventajas de la tecnología wearable son diversas. Puede educar a las personas para que tengan mayor conciencia y control de su salud, pues facilita una constante visualización de los datos importantes. Serviría a los médicos para diagnosticar determinadas enfermedades o controlar a enfermos crónicos o ancianos. Permite la colaboración a distancia en los procedimientos médicos, como fue el caso de la operación realizada con Google Glass el año pasado. Incluso se ahorraría un 88 % en costes sanitarios con el uso de dispositivos biométricos para monitorizar enfermos graves.

Estos son algunos de los dispositivos wearables más curiosos que nos pueden ayudar a mejorar nuestra salud:

  1. Píldoras que miden el consumo adecuado de medicamentos. El paciente solo tiene que tragar el dispositivo en forma de pastilla diminuta. Después, el doctor podrá medir su adhesión al tratamiento o ajustar la dosis de medicación según convenga.
  2. Casco inteligente para motociclistas. Este dispositivo wearable, que dispone de conexión a internet entre otras funcionalidades, posee sensores de tránsito, y en caso de accidente, avisa a emergencias o a los contactos de redes sociales del usuario.
  3. Sensor para controlar la presión intracraneal. Este dispositivo impermeable lo puede llevar el paciente durante meses, incluso años, y ayudaría a diagnosticar el aumento de dicha presión, responsable del 10 % de las demencias.
  4. Sujetador que detecta el cáncer de mama. Según sus creadores, esta tecnología wearable puede identificar el cáncer de forma más precoz que una mamografía y ofrecer menos ratios de falsos positivos o negativos gracias a sus sensores de calor.
  5. Implantes dactilares para ciegos. Una vez colocado en la yema del dedo, solo hay que pasarlo por cualquier documento, aunque no esté escrito en braille. El dispositivo convierte el texto en sonidos, que son proyectados al oído.
  6. Camisetas que alertan de los niveles altos de monóxido de carbono. Esta prenda es como llevar una alarma anticontaminación que cambia de color cuando se superan los niveles de CO, bien sea por el tráfico o por el humo del tabaco. Puedes elegir entre sus dos diseños: con el dibujo de un corazón o de unos pulmones.
  7. Pulseras inteligentes. Miden el sueño, las calorías que consumes y vibran cuando llevas demasiado tiempo haciendo vida sedentaria. Además te proponen retos para mejorar tus hábitos día a día.
  8. Gafas para combatir el jet lag. Emiten una luz verdosa que ayuda a regular el ritmo circadiano y mejora los síntomas de realizar vuelos transcontinentales. Si un usuario vuela de Sídney a Berlín, se recomienda que las lleve puestas 55 minutos cada tarde durante tres días, y una vez a la vuelta.
  9. Lentillas para controlar el glaucoma. Disponen de un sistema no invasivo que mide los cambios en el ojo durante 24 h. Una vez que el doctor le ha colocado la lente, el paciente puede hacer vida normal, realizando cualquier actividad, incluso dormir. Una vez finalizado el estudio, se envían los datos por Bluetooth al ordenador del oftalmólogo.
  10. Pulsera para controlar la diabetes tipo 1 en niños. Esta pulsera de diseño discreto mide el azúcar en sangre del niño en todo momento sin pinchazos. El dispositivo puede cargarse por la noche, y gracias a que su extremo es un USB, permite almacenar los datos en el ordenador.
Experta en marketing de contenidos, redes sociales y blogging. Mi objetivo: darte las mejores herramientas para mejorar tu reputación médica online y convertirte en el mejor médico 2.0.
Share on Facebook59Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn31Share on Google+5Pin on Pinterest0

You must be logged in to post a comment.