¿Te crees todo lo que te lees en internet? ¿Compruebas si la información de salud que encuentras en la red es de confianza? Si Sherlock Holmes no se fiaba de las apariencias, tú tampoco deberías. Y menos cuando se trata de tu bien más preciado: la salud. No hace falta ser el genio de Baker Street para saber si una web médica es fiable. Como tampoco necesitas tener los conocimientos se medicina del Dr. Watson. Con seguir estos sencillos consejos lograrás distinguir la información de calidad de aquella desechable. ¡Elemental, querido usuario!

10 pistas infalibles para identificar una buena web de salud

  1. ¿Quién escribe los contenidos? El autor de la web, blog o las respuestas de salud debe estar identificado en todo momento. El anonimato está bien para el Lazarillo de Tormes, pero no para la información sanitaria. Además deberías poder ver el currículum del autor, para así evaluar si está capacitado o no para difundir determinada información. En Saluspot, por ejemplo, puedes comprobar quién te ha resuelto tu duda de salud. Además puedes comprobar su número de colegiado, su especialidad, incluso su formación, experiencia y las asociaciones médicas a las que pertenece.
  2. ¿Cuándo se ha publicado esa información? En medicina hay avances, y lo que ayer fue una verdad absoluta hoy puede cambiar. Comprueba siempre la fecha de publicación de los post, noticias, artículos, respuestas… Cuanto más reciente sea esa información más fiable será.
  3. ¿Tiene referencias? ¿Cita otras fuentes? No es lo mismo afirmar una cosa que aportar pruebas que soporten dicha información. Esto debes tenerlo en cuenta sobre todo si quien escribe sobre salud no pertenece al ámbito sanitario. En este caso comprueba si cita estudios o si aparece el testimonio de algún doctor, enfermero, farmacéutico, etc.
  4. ¿Permite segundas opiniones? Una web goza de buena salud si permite realizar comentarios y expresar conformidad o disconformidad sobre los contenidos. En Saluspot varios profesionales de la salud pueden responder a una misma pregunta para aportar datos adicionales o bien para indicar que no están de acuerdo con la respuesta de un compañero.
  5. ¿Tiene sellos de calidad? Comprueba si la web o blog de salud dispone de sellos que avalen la calidad de la información. Uno de los que puedes encontrar en páginas como Saluspot es el de Web Médica Acreditada. Este sello tiene el aval del Colegio de Médicos de Barcelona, y únicamente certifican aquellas webs en las que existen responsables o colaboradores médicos.
  6. ¿Tiene condiciones de uso o política de contenidos? Es importante encontrar qué se puede publicar y qué no en una web o un blog de salud. Esto atañe a las normas de conducta, a la privacidad, a si está permitida la publicidad en el sitio… El usuario debe poder consultar esa información en todo momento. En Saluspot cumplimos a rajatabla nuestra política de contenidos. Allí explicamos qué prácticas están permitidas a la hora de realizar preguntas, responder a las dudas de los usuarios o publicar artículos médicos.
  7. ¿Se preserva el anonimato de los usuarios o e-pacientes? El juramento hipocrático también afecta a la información en internet. Debes confiar solo en aquellas webs que respetan tu privacidad. Y recuerda: no deberías dejar que cualquiera pueda ver datos como tu nombre, tu apellido o tu e-mail.
  8. ¿Hay publicidad? Si la hay no te alarmes, pero esta debe quedar claramente diferenciada del resto de los contenidos. Debes recordar que el objetivo de las webs o blogs de salud es ayudar a los usuarios. Si la información que ofrecen es confusa y tiene tintes comerciales, desconfía.
  9. ¿Vende medicamentos? Recuerda que no es legal la venta en internet de fármacos que requieren receta. No te fíes de estos sitios web. Además, de acuerdo con el Decálogo de Información de Salud en la Web, tampoco debes fiarte de las páginas que venden medicamentos sin receta, ya que aún no está reguladas por el Ministerio de Sanidad. Según ellos, las farmacias son el único punto de venta que ofrece total seguridad.
  10. Nada puede sustituir a tu médico. Internet puede ofrecerte información de salud muy valiosa y útil, pero recuerda que esta es un complemento a las visitas a tu médico, fisioterapeuta, odontólogo, enfermero, psicólogo… Nadie como él conocerá tu historia clínica, podrá observar tu dolencia o establecerá un diagnóstico o un tratamiento. ¡Confía en él!
Experta en marketing de contenidos, redes sociales y blogging. Mi objetivo: darte las mejores herramientas para mejorar tu reputación médica online y convertirte en el mejor médico 2.0.
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