Ayer se celebró el Día Mundial del Alzhéimer, una enfermedad que sufren más de 3,5 millones de personas en España y unos 44 millones en el mundo. Una cifra que podrá llegar a triplicarse para 2050. Este tipo de demencia senil es una enfermedad neurodegenerativa que deteriora el sistema cognitivo y provoca trastornos de conducta. A medida que las neuronas mueren y otras zonas del cerebro se atrofian, el paciente va perdiendo la memoria inmediata y otras capacidades. Es la demencia más común y por el momento es incurable y terminal. Además, los avances científicos, que no han sido pocos, todavía no han dado con las causas de esta enfermedad.

Cinco alimentos para prevenir el alzhéimer

 

Investigaciones recientes apuntan a que, aunque el principal factor de riesgo para desarrollar alzhéimer es la edad (una población más envejecida tendrá mayor riesgo de padecerla), una tercera parte de los casos se pueden evitar con hábitos saludables. Según un estudio publicado en la revista The Lancet Neurology que han llevado a cabo investigadores del Instituto de Salud Pública de la Universidad de Cambridge, se podría reducir la tasa de enfermos si se evitan los riesgos cardiovasculares y la depresión.

Hábitos nocivos como el sedentarismo, el consumo de tabaco, una escasa actividad mental (es uno de los «efectos secundarios» de la depresión), la hipertensión, la obesidad o la diabetes contribuyen a que tengas más papeletas para sufrir esta demencia. La buena noticia es que puedes protegerte con una vida sana. Y no se trata solo de hacer deporte, has de tener en cuenta qué alimentos comer y qué no:

  1. Para empezar, es necesario tener una dieta baja en grasa. Ya sabes, restringe las fritangas, los aperitivos de bolsa, la bollería industrial, los congelados (pizzas, lasañas…), no te pases con la carne roja, ni el tocino, ni el chocolate.
  2. Aumenta tu consumo de pescados y mariscos. El salmón, el atún o la caballa, así como algunos mariscos, como las vieiras, el mejillón azul o las almejas, tienen un alto grado DHA, un compuesto del omega 3. Este compuesto disminuye los efectos del alzhéimer y otras demencias, y podría retrasar su aparición. Se debe consumir al menos dos veces a la semana.
  3. Reduce el consumo de productos lácteos. Y no solo porque muchos de ellos tienen un alto contenido en grasa, sino que son ricos en ácido linoleico. Aunque este ácido es esencial para nosotros, si lo consumimos en exceso puede ser perjudicial. Además, este ácido lo utilizan las empresas alimentarias para hacer las tan temidas grasas trans.
  4. Aumenta el consumo de antioxidantes, como la vitamina E, que puedes encontrar en los aceites vegetales, en especial el de germen de trigo, en legumbres, cereales, frutos secos, aceitunas, espinacas (vegetales de hoja verde), espárragos, aguacate, zanahoria o calabaza. También se habla de que la vitamina C podría ser un protector contra el alzhéimer, pero según algunas fuentes no está probada su eficacia.
  5. Las grasas del aceite de coco podrían aumentar la capacidad cognitiva de forma inmediata en adultos con demencia, en especial con mal de alzhéimer, tal y como afirma un estudio publicado en Neurobiology of Aging. Una idea para tomarlo: con arroz al curri. Puedes utilizar la leche de coco como base.
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