En los pasados meses se venía rumoreando que Apple revolucionaría el mercado de la mhealth con un nuevo dispositivo para controlar la salud. No ha sido el esperado iWatch, sino el nuevo sistema operativo iOS 8, que incluirá la aplicación Health. ¿No hay ya suficientes aplicaciones móviles o wearables para el control de la salud? ¿Qué tiene de especial la aplicación de la manzanita? La gran apuesta de Apple es almacenar todos los datos de las apps en una sola plataforma, y que esta pueda ser consultada por los propios médicos.

Apple se suma a la revolución de la mhealth

Apple ha lanzado dos sistemas. Por un lado Health, una aplicación de salud que mide las calorías consumidas, hábitos de sueño, la frecuencia cardiaca, el peso, la actividad física, la dieta, los niveles de glucosa en sangre o datos para emergencias, como alergias, medicamentos, etc. Nada nuevo bajo el sol. Lo que sí podría ser significativo es su otro sistema, el HealthKit, que aglutina toda la información de salud que proviene de las aplicaciones, aunque estas sean independientes. Además, es el usuario quien decide qué datos comparte con quién. Por ejemplo, el usuario puede elegir si quiere compartir sus datos de presión sanguínea con su doctor, o compartir los parámetros de alimentación con la aplicación de fitness para calcular cuántas calorías quemar.

Otra de las novedades significativas es el acuerdo de Apple con la Clínica Mayo, que está desarrollando una aplicación de salud propia. El objetivo del hospital estadounidense es que pacientes y usuarios obtengan información de salud más personalizada, un mejor seguimiento y cuidado, y que sus datos de salud sean fáciles de gestionar. Esta noticia supone un paso más en la implantación de la salud móvil como herramienta clave en la gestión sanitaria y en la relación médico-paciente.

El uso de la mhealth podría ofrecer las siguientes ventajas en la práctica médica:

  1. Facilita que los médicos obtengan más información del paciente con las carpetas de salud, y de una manera más rápida. Así, se puede atender de forma más eficaz las necesidades del mismo, especialmente si padece una enfermedad crónica.
  2. Se fomenta el empoderamiento del paciente; es decir, que tome las riendas de su propia salud. Esto es clave, por ejemplo, en la prevención de enfermedades como la diabetes, la hipertensión o el cáncer.
  3. Puede mejorar la adhesión a tratamientos gracias a los sistemas de ludificación que utilizan muchas de las aplicaciones.
  4. Puede ayudar a reducir los costes sanitarios, ya que la prevención y el seguimiento exhaustivo remoto reduce las visitas tanto a la consulta como a urgencias.
  5. Puede reducir el papeleo y facilitar la consulta de las historias clínicas de los pacientes.

No todo es un camino de rosas. Aún queda mucho trabajo por hacer para que la salud móvil sea un agente importante en sanidad. Sobre todo tiene dos retos: blindar la privacidad de los usuarios y aumentar el uso a largo plazo de las aplicaciones, ya que según un estudio, una de cada tres personas que utiliza una app relacionada con el deporte la abandona a los seis meses. Queda por ver si Apple allana el camino para poder superarlos.

Experta en marketing de contenidos, redes sociales y blogging. Mi objetivo: darte las mejores herramientas para mejorar tu reputación médica online y convertirte en el mejor médico 2.0.
Share on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn33Share on Google+4Pin on Pinterest0

You must be logged in to post a comment.