Dicen que el 90 % de la información que se transmite al cerebro es visual. Y que el 40 % de la población responde mejor a las imágenes. Las infografías están de moda y es por una razón: funcionan. De hecho, el número de búsquedas en Google sobre infografías ha incrementado en un 800 %. Y siguen creciendo.

Cómo hacer una buena infografía de salud

Las infografías son piezas de contenido visual fáciles de consumir que aportan información útil sobre un tema determinado. Son unas excelentes aliadas para mejorar tu imagen de marca o autoridad online. Y lo mejor: son virales.

Hacer una buena infografía es todo un arte. No es solo poner un montón de imágenes con algo de texto. Estas son las principales directrices para crearlas.

1. ¿Por qué quieres hacer una infografía?

Antes que nada, debes elegir tu objetivo. ¿Quieres mejorar tu imagen de marca? ¿Quieres captar nuevos pacientes? ¿Quieres educar a tu audiencia? ¿Quieres divertir a los lectores? El contenido visual que generes dependerá siempre de qué quieres conseguir con él.

2. ¿Quién quieres que lea tu infografía?

El lenguaje que vas a emplear, el tema, los grafismos, la tipografía… Todos los elementos de la pieza dependerán de quién es tu público objetivo. Por ejemplo, si vas a hacer una infografía orientada a otros profesionales médicos deberás utilizar un lenguaje más formal y mostrar datos y estadísticas. Si vas a dirigirte a posibles pacientes, emplea un lenguaje mucho más sencillo y divulgativo y habla de curiosidades o tratamientos demandados.

3. ¿Qué temas vas a tratar?

Busca siempre un tema útil, relevante, que responda a una necesidad o pregunta de tu audiencia. Por ejemplo: si en tu consulta de nutrición siempre te preguntan sobre las frutas que más azúcar tienen, ese es un tema perfecto para hacer una infografía. Si no tienes muy claro lo que le interesa a la gente busca en Google AdWords, en Google Trends o utiliza el campo de autocompletar de Google. Con estas herramientas podrás ver el volumen de búsquedas con respecto a un tema.

Lo más importante: ¡sorprende! Si nos vas a contar lo mismo que tu competencia, la infografía fracasará por completo. Debes mantener siempre un equilibrio entre lo sorprendente, lo nuevo y lo útil.

4. ¿Cómo organizar la información?

Todas las (buenas) infografías giran en torno a una idea principal. No son una amalgama de datos sin ton ni son. Una vez que la idea está clara, se debe disponer el texto de forma ordenada y sencilla. Divide el contenido en 5 o 10 bloques de información. Facilita la lectura. No utilices frases muy largas ni pomposas. El contenido de la infografía se debe asimilar de forma rápida. Debemos invertir menos de 3 minutos para leerla.

5. ¿Cómo elegir un buen título?

Una de las claves para que funcione una infografía es elegir un buen título. Si no llamas la atención con él, pocos acabarán leyendo su contenido. Ve directo al grano y sé claro. Sorprende: no tengas miedo a ser divertido o a emplear un lenguaje agresivo. A la vez sé descriptivo y aporta valor. Eso sí, sé honesto. Lo que nunca debes hacer es decir una cosa y ofrecer otra distinta.

6. ¿Cómo debe ser el grafismo?

Todos los elementos gráficos de una infografía deben ayudar a la comprensión. Todas las partes deben estar en armonía con el todo, y siempre deben ser coherentes con la idea principal. Es aconsejable…

  • Usar una tipografía legible.
  • Colocar dibujos atractivos pero acordes a tu público.
  • Destacar lo más importante con negritas, subrayado, tipografía específica…
  • Distinguir de forma clara los bloques de información.
  • Usar una paleta de colores limitada y consistente.

7. ¿Qué tamaño debe tener?

Las infografías deben tener el tamaño suficiente para que puedas leerlas con facilidad. Si tienes que acercarte a la pantalla para leerla o agrandarla, has elegido un tamaño de letra erróneo. Tampoco deben ser gigantes: nunca deben superar los 735 px en horizontal ni los 5.000 px de largo. Recuerda además comprimirla para reducir el tiempo de carga.

8. ¿Cómo vas a difundirla?

Las infografías son contenidos que pueden volverse virales con cierta facilidad. Por eso, una vez que la publicas en tu blog, invierte tu tiempo en darle la mayor difusión que puedas. En tu cuenta de Twitter, Facebook, Instagram, Pinterest… También puedes enviarla a medios especializados o a otros blogs de tu industria.

Hacer una buena infografía lleva tiempo y a veces no está al alcance de todos. Por suerte, en Saluspot te ayudamos a crear este tipo de contenido y a viralizarlo en medios y redes sociales.

¿Quieres que te ayudemos a hacer una infografía?

Escríbenos a socios@saluspot.com y empieza a crear un contenido suculento para tus posibles pacientes.

 

Experta en marketing de contenidos, redes sociales y blogging. Mi objetivo: darte las mejores herramientas para mejorar tu reputación médica online y convertirte en el mejor médico 2.0.
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