Amigos y amigas, ¡festejemos nuestro momento! El 30 de julio se celebra el Día Internacional de la Amistad y qué mejor que exaltar sus valores saludables para el bienestar mental y para el organismo. María de la Cruz Salazar Bello, psicóloga en la Consulta Psimbolo, explica en esta entrevista cómo tener amigos (o no tenerlos) afecta a la salud, profundiza en el impacto de internet en las relaciones sociales y da consejos para ampliar nuestro círculo de amistades.

Es importante abrirse a nuevas amistades y experiencias.

¿Influye la amistad en el bienestar mental?

Somos seres relacionales y una parte fundamental de nuestra psique viene condicionada por nuestras relaciones. Nuestros vínculos personales describen y limitan nuestras capacidades a la hora de enfrentar el día a día.

¿Los efectos de la amistad se manifiestan en el organismo?

Desde los años sesenta se ha documentado científicamente la vinculación entre los estados emocionales y su impacto en la salud en general y el sistema inmunológico en particular, desarrollándose la psiconeuroinmunología. La correlación directa entre la amistad, la vida feliz y la salud es bastante difícil de demostrar, aunque está científicamente aceptado que el sistema inmunológico se deprime ante largas exposiciones al estrés emocional. En este sentido, durante periodos de enfermedad, tener una red social que apoye y acompañe al enfermo reduce los factores de riesgo psicológico y favorece el buen pronóstico.

¿Qué problemas de salud puede desarrollar alguien sin amigos?

La soledad crónica tiende a causar cambios en algunas funciones biológicas: reduce la actividad de determinadas células del sistema inmunológico y aumenta la actividad de otras responsables de procesos inflamatorios o infecciosos. Así, parece que tiene un impacto en las condiciones circulatorias y del corazón, procesos autoinmunes, cáncer o incluso demencias. Es deseable fomentar las relaciones positivas que aporten sentido o propósito o que faciliten la autorrealización.

La soledad crónica tiende a causar cambios en algunas funciones biológicas.

¿Es internet un medio adecuado para entablar amistad?

El mundo virtual ha irrumpido en nuestra cotidianidad e influye en nuestras relaciones cercanas (la familia, el entorno laboral o social). Nos permite intercambios con individuos que de otra manera no serían accesibles. Aunque parece que el mundo virtual también nos aporta pérdidas y vulnerabilidad ya que puede dar lugar a confusiones entre la fantasía y la realidad.

Recurrir en exceso a redes sociales y chats, ¿deriva en problemas psicológicos?

Las redes sociales son un maravilloso campo de comunicación e interrelación, aunque hay que tener presentes sus características: la identidad comunitaria parece más importante que la individual; no favorecen el desarrollo de la tolerancia a la incertidumbre, a lo aleatorio; fomentan la pasividad del sujeto y reducen la posibilidad de pensar sobre las emociones antes de actuar. Parece sensato pensar que las relaciones virtuales afectan principalmente a los límites entre el yo y el otro, entre la realidad psíquica (interna) y la realidad externa: la diferenciación entre lo real y lo virtual. Un día es muy largo, reservemos tiempo para lo virtual y lo real.

¿Por qué queremos tener muchos amigos en redes sociales?

Lo virtual nos ofrece un espacio cómodo para refugiarnos de nuestras propias ansiedades: nos mimetizamos y confundimos con el grupo que nos aporta sensaciones de seguridad, liderazgo e importancia; podemos apoyarnos en la mentalidad del grupo y encontrarnos virtualmente acompañados y más tranquilos. Las amistades no virtuales cuestan un poco más, pues se construyen poco a poco e incluyen decepciones del ideal de la otra persona que consolidan la amistad. En la interacción real no hay tanta fragilidad ni tampoco inmediatez. Es importante que nuestros vínculos sean flexibles y duraderos para que generen estabilidad y seguridad.

Los vínculos de amistad deben ser flexibles y duraderos para que generen estabilidad.

¿Cómo podemos ampliar nuestro círculo social?

Lo más importante es salir de casa, moverse, pasear, abrirse a nuevas experiencias y nuevos grupos. Es importante compartir nuestras experiencias o las de los demás creando momentos para pasarlo bien. Además, debemos ser accesibles, permitir que otros nos conozcan, fomentar el contacto con nuestros amigos y presentarlos entre sí, así como conocer a los amigos de nuestros amigos. Cuidemos nuestras herramientas sociales y animémonos a conocer entornos o aficiones diferentes.

¿Somos nosotros mismos nuestro mejor amigo?

Debemos estar a gusto con nosotros mismos y evitar relaciones que no respeten de manera global nuestra forma de ser y de sentir. Tenemos que ser coherentes con nuestros valores individuales. Es importante tanto respetar nuestras creencias y necesidades como asegurarnos de que nuestros amigos y familiares las respetan. Aunque los amigos sean relevantes en nuestra vida, ser coherente con nosotros mismos también produce tranquilidad y confort.

Periodista encantado de acercarte los temas de salud que más te interesan de la mano de profesionales especializados.
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