La EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica) será la cuarta causa de muerte en todo el mundo en 2030, según estimaciones de la OMS. Como cada tercer miércoles de noviembre, el próximo día 18 se celebra el Día Mundial de la EPOC, una dolencia que en sus fases iniciales puede revertirse si se abandonan malos hábitos como el tabaquismo. Esta es la recomendación del Dr. Josep Morera Prat, neumólogo en la Consulta del Dr. Josep Morera, que explica en esta entrevista cómo de expuestos estamos a la enfermedad y la efectividad de los tratamientos.

El síntoma principal de la EPOC es ser fumador y toser más de 2 meses al año, 2 o 3 años consecutivos.

¿Qué es la EPOC y cuáles son sus síntomas?

EPOC son las siglas de enfermedad pulmonar obstructiva crónica, que se define como una obstrucción al flujo aéreo secundaria a la inhalación crónica de “irritantes”, básicamente humo de cigarrillo. Hasta un 70% de los pacientes con EPOC en fases no avanzadas ignoran que la padecen. El síntoma principal, incluso en jóvenes, es ser fumador y toser y expectorar más de 2 meses al año, durante 2 o 3 años consecutivos. Cuando aparece ahogo al andar en cuesta y subir escaleras (lo que conocemos como disnea) es otro síntoma pero más avanzado.

¿Qué factores influyen en su aparición?

En nuestro medio, el tabaquismo. En algunas zonas económicamente deprimidas, la exposición de humo de biomasa (cocinas y estufas mal ventiladas) es otra causa. Por otro lado, el asma crónico rebelde o mal tratado puede conducir a la EPOC. Otro factor de riesgo son las profesiones en las que el individuo está expuesto a inhalar sustancias tóxicas sin protección adecuada.

¿La EPOC es curable?

En fases iniciales el abandono del tabaquismo puede revertir la enfermedad. En fases más avanzadas no revierte, pero es fundamental detener la progresión de la evolución de la enfermedad, evitando la causa y recibiendo tratamiento farmacológico.

¿Cómo de efectivos son los tratamientos?

El diagnóstico precoz de la EPOC es primordial y puede realizarse fácilmente con una espirometría simple. El siguiente paso es el abandono del hábito del tabaco. Los broncodilatadores son la base fundamental para aliviar los síntomas y su eficacia dependerá de la severidad de la enfermedad.

Entre los fumadores el 50% desarrollan EPOC, seguramente por predisposición genética.

¿Qué caminos sigue ahora la investigación sobre la EPOC?

Una línea de investigación consiste en aproximarse al máximo a lo que produce la susceptibilidad de la enfermedad. Entre los fumadores solo el 50% desarrollan EPOC, seguramente por predisposición genética y niveles de inflamación. También es importante conocer los gérmenes y las bacterias que “colonizan“ los bronquios (lo que se conoce como microbioma). Sobre los tratamientos, además de los broncodilatadores, los corticoides y los antibióticos, se investigan nuevos inhibidores de factores de inflamación. Recientemente se está trabajando en combinaciones en un solo fármaco de dos broncodilatadores de larga duración.

¿Hay factores de la infancia que incrementen el riesgo de padecer EPOC de adultos?

Los pulmones “crecen” y se desarrollan hasta los 13 o 18 años. Llegar con desventaja por enfermedades previas a la edad adulta (asma, bronquiolitis, neumonías u otras enfermedades en la infancia) o incluso por nacimiento prematuro, puede condicionar una mayor susceptibilidad al tabaco y una mayor predisposición a desarrollar EPOC de forma anticipada.

¿Qué relación tiene esta enfermedad con otras dolencias pulmonares?

La EPOC predispone a desarrollar cáncer de pulmón, fibrosis pulmonar (que llamamos combinada) y también incrementa de forma notable la probabilidad de contraer infecciones recurrentes de vías respiratorias. Si no se trata a tiempo, puede desembocar en insuficiencia respiratoria, sobrecarga del corazón e ingresos hospitalarios frecuentes, que se conocen como exacerbaciones de la EPOC.

¿Cómo puede mejorar su calidad de vida el paciente de EPOC?

Lo más importante es dejar de fumar. El ejercicio físico adaptado a las posibilidades de los pacientes aumenta la calidad de vida, así como la rehabilitación en casos indicados. Todos los broncodilatadores, como otros tratamientos combinados, cumplen este objetivo. Es importante tener una visión holística ya que a menudo la EPOC coexiste con otras patologías cardiocirculatorias y neurológicas que debemos tener presente.

Periodista encantado de acercarte los temas de salud que más te interesan de la mano de profesionales especializados.
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