Más del 80% de las muertes por diabetes se registran en países de ingresos bajos y medios, y se prevé que se convierta en la séptima causa de mortalidad en 2030, según datos de la Organización Mundial de la Salud. Debido al alcance de esta enfermedad crónica son necesarias iniciativas como el Día Mundial de la Diabetes, que se celebra el 14 de noviembre. El Dr. Miguel Ángel Mollar Puchades, endocrinólogo en la Consulta Dr. Miguel Ángel Mollar Puchades, explica en esta entrevista por qué surge la diabetes y cómo el diabético puede mejorar su calidad de vida.

La diabetes produce pocos síntomas, salvo cuando está muy descontrolada.

¿Por qué necesitamos glucosa y en qué alimentos la encontramos?

La glucosa es imprescindible para la vida al ser el principal alimento y la fuente de energía para las células de nuestro organismo. La encontramos formando carbohidratos simples de 1 o 2 moléculas de glucosa sola o junto con fructosa (la “glucosa de la fruta”) para formar la sacarosa (el azúcar de mesa) o junto con galactosa para formar la lactosa (el azúcar de la leche). La glucosa también forma parte de carbohidratos complejos: el más conocido es el almidón, presente en los vegetales como las verduras y los cereales.

¿La hipoglucemia y la hiperglucemia son igual de perjudiciales?

La hiperglucemia consiste en niveles elevados de glucosa en sangre y es el mecanismo fundamental por el que se produce la diabetes y por el que esta enfermedad genera daño. La hipoglucemia sucede cuando los niveles de glucosa descienden por debajo de lo normal y suele darse casi en exclusiva en pacientes medicados con insulina o con sulfonilureas (un tipo de medicamento que cada vez se usa menos). Ambas son igual de malas: la hiperglucemia a largo plazo es la causa de las complicaciones de la diabetes (ictus, infartos, ceguera, insuficiencia renal…) y la hipoglucemia es potencialmente mortal de forma aguda si no se corrige, además de que puede ocasionar daños a largo plazo (cerebro, corazón…).

¿Cuáles son los síntomas de la diabetes?

La diabetes produce pocos síntomas, salvo cuando está muy descontrolada (en ese caso provoca sus síntomas típicos, como exceso de sed y de orina). Por ello, su peligro radica en que los niveles elevados de glucosa no producen síntomas, pero sí daños.

La dieta mediterránea mejora la calidad de vida del diabético.

¿En qué se diferencian la diabetes tipo 1 y la tipo 2?

La diabetes tipo 1 es usual en gente joven, incluso niños, debido a que el páncreas deja de funcionar y por eso su tratamiento es la inyección de insulina. La diabetes tipo 2 es habitual (pero no exclusiva) en personas más mayores (a partir de los 40 años, pero incluso puede verse antes) y generalmente con sobrepeso. Causa una pérdida del efecto de la insulina que fabrica el páncreas (esto se conoce como resistencia a la insulina) junto con un aumento de fabricación de glucosa por el hígado. El tratamiento fundamental consiste en dieta, ejercicio y, en caso de necesitarse, la medicación que paute el endocrinólogo (por lo normal se comienza por fármacos orales, pero puede llegarse a la insulina).

¿Qué hábitos debe incorporar el diabético a su rutina para mejorar su calidad de vida?

Los mismos que debe seguir cualquier persona: dieta mediterránea equilibrada, con un 50% de las calorías totales diarias procedentes de los carbohidratos (preferiblemente complejos), pero consumidos en cantidad moderada y repartidos en 5 o 6 comidas diarias. Todo ello debe ir acompañado de actividad física regular (de 3 a 5 días a la semana) de intensidad moderada pero acorde a la edad.

¿Qué es la hipoglucemia reactiva?

Una hipoglucemia reactiva ocurre cuando se come un exceso de carbohidratos, generalmente simples, y a las 2 o 4 horas se sufre una bajada en los niveles de glucosa debido a que el páncreas ha fabricado un exceso de insulina para absorber tantos carbohidratos y, por así decirlo, “se le va la mano”. Es un problema casi exclusivo de no diabéticos puesto que un diabético tipo 1 no produce insulina y un tipo 2 la que produce no hace tanto efecto debido a la resistencia a la insulina.

¿Es cierto que sus síntomas son similares a los de un ataque de pánico?

Nunca se me había planteado tal comparación. Sí, pueden parecerse, pero diferenciar la hipoglucemia reactiva de un ataque de pánico es tan sencillo como medir los niveles de glucosa en sangre cuando aparecen los síntomas. Si están bajos y esos síntomas mejoran cuando los niveles vuelven a la normalidad, se trata de una hipoglucemia reactiva.

Periodista encantado de acercarte los temas de salud que más te interesan de la mano de profesionales especializados.
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