Cada vez recurrimos más a internet cuando tenemos dudas de cualquier cosa. Por ejemplo, cuando no sabemos en qué hotel alojarnos. Cómo cuidar un bonsái. O cómo preparar una buena paella. Y por supuesto, cada vez somos más los que consultamos nuestras dudas de salud en internet. Y cada vez los que preguntan son más jóvenes. De hecho, según un estudio realizado por la Universidad Rey Juan Carlos, el 83 % de los jóvenes utiliza Google para este fin.

Chica joven busca información de salud en internet

¿Saben los jóvenes dónde buscar información de salud de calidad? Pues parece que no. Ese mismo estudio revela que el 93 % de estos chavales no va a páginas especializadas. Es decir, que se quedan con lo que les dice la Wikipedia y otros resultados de los buscadores. Este dato es más que preocupante, sobre todo si se compara con que solo el 34 % de estos jóvenes acude a una consulta médica para solucionar estas dudas.

Como profesional de la salud puedes ayudar a solucionar este problema. ¿Cómo?

  1. En la consulta, recomienda a tus pacientes jóvenes que utilicen páginas especializadas para informarse sobre temas de salud. Estas deben tener un aval médico. Un ejemplo de ello es Saluspot, donde millones de usuarios pueden resolver sus dudas médicas con profesionales colegiados.
  2. Desde tus perfiles en las redes sociales alerta sobre la información falsa de salud que hay en internet.
  3. Crea tú contenidos de salud de calidad. Puedes empezar un blog, o, si no tienes tiempo, puedes publicar en Saluspot artículos de salud sobre tu especialidad.
  4. Responde a través de internet a las propias preguntas de los usuarios.

¿Y de qué páginas se pueden fiar?

  1. De aquellas cuyo autor está identificado. Debe tener una titulación que le acredite como profesional de la salud.
  2. Que tenga sellos de calidad, como el que otorga el Colegio de Médicos de Barcelona.
  3. Que tenga contenidos actualizados.
  4. Que tenga una política de contenidos clara y rigurosa.
  5. Que no tenga publicidad.
  6. Que no venda medicamentos.
  7. Que se preserve el anonimato de los e-pacientes.
  8. Que permita segundas opiniones.
  9. Que cite a sus fuentes.

Una mala información de salud puede tener consecuencias nocivas. Sobre todo en un colectivo, el joven, experto en realizar prácticas de riesgo. Concienciar sobre los peligros de la desinformación en materia de salud es crucial para evitar prácticas tan poco saludables como el autodiagnóstico.

Experta en marketing de contenidos, redes sociales y blogging. Mi objetivo: darte las mejores herramientas para mejorar tu reputación médica online y convertirte en el mejor médico 2.0.
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