La salud de la información médica en internet atraviesa un momento delicado. No por falta de contenidos ni de usuarios que acudan a la red para resolver a sus dudas de salud –el 80% de los españoles lo hace–, sino por la falta de información de calidad. O, por algo peor, porque la buena información se mezcla con la mala, la regular y la de origen desconocido, comparten el mismo espacio, y eso hace muy difícil distinguirlas a simple vista.

Esto no es un síntoma exclusivo de la información de salud, al contrario, es el pan nuestro de cada día del medio online: contenidos de procedencia desconocida, de fuentes anónimas o de dudosa reputación. Pero sí es cierto que la situación se agrava cuando hablamos de información de salud, por las repercusiones que conlleva. Basta con preguntar al Dr. Google para encontrarnos consejos médicos de todo tipo en foros, blogs, páginas webs…  Pero ¿quién hay detrás de estos mensajes? ¿Son profesionales de la salud? ¿De dónde viene realmente la información que consumimos?

Dudas de salud en internet quién te responde

En un entorno como internet, donde el verdadero problema es la sobreabundancia de contenido, difícilmente podemos hablar de la calidad de la información médica si no conocemos la identidad de quien la ofrece. La red está repleta de fuentes anónimas que difunden contenidos de salud de apariencia útil y relevante a través de los buscadores. Sin embargo, la realidad es que en muchos casos nos resulta casi imposible, sobre todo para el usuario común, saber si se trata de información contrastada y veraz, elaborada por un profesional de la salud u otro cualquiera. Y lo más grave, si esos consejos pueden poner en riesgo nuestra salud en lugar de beneficiarla.

Tal es la preocupación de la comunidad médica en este sentido que el Decálogo de la Información sobre Salud en la Web, avalado por el Ministerio de Sanidad y Consumo, dice explícitamente que las páginas webs de salud deberían responder a interrogantes como ¿cuál es la fuente original de la información?, o ¿aparecen profesionales sanitarios identificados? Es decir, todas las fuentes de salud online, sin excepción, deberían contrastar y publicar la identidad de su fuente.

Esto es precisamente lo que diferencia a redes sociales de salud como Saluspot de foros, blogs, páginas webs y otros espacios similares. La salud 2.0 necesita plataformas que solo admitan la participación de profesionales de la salud debidamente colegiados e identificados, con el fin de garantizar la procedencia y la calidad de la información que se publica. Todas las plataformas de salud 2.0 de calidad deben cumplir seis puntos fundamentales:

  1. Aceptar únicamente a profesionales colegiados. Cualquier sitio web de salud de calidad debería aceptar únicamente la participación de profesionales debidamente autorizados para ejercer la práctica sanitaria, en cualquiera de sus especialidades.
  2. Requerir los datos de colegiación (en función del país). Todas las plataformas de salud 2.0 deberían pedir en el registro los datos de colegiación, o sus equivalentes, a las personas que vayan a dar recomendaciones o consejos de salud al usuario.
  3. Contrastar los datos de los profesionales. En todos los casos, sin excepción, se debe comprobar la autenticidad de la información que facilitan los profesionales que vayan a elaborar contenidos de salud. Esto debe hacerse a través de los colegios profesionales en España o de sus equivalentes en otros países como, por ejemplo, el Registro Nacional de Prestadores Individuales de Salud en Chile.
  4. Comprobar la identidad. Si además el registro es abierto mediante formulario online, como en Saluspot, se debe comprobar no solo la veracidad de la información, sino también la identidad del profesional. Hay que tener en cuenta que los datos de colegiación suelen ser públicos y podría darse la suplantación de la identidad. Es fundamental contactar con el profesional antes de aceptar su registro.
  5. Publicar la identidad y datos de colegiación. Se deben poner a disposición del usuario, de forma pública, clara y visible, los datos de colegiación de cada profesional.
  6. Participar desde un área privada. Además, el profesional de la salud debería participar siempre desde un área privada y segura, protegida con una contraseña de acceso.
Licenciado en Periodismo y Máster en Dirección de Comunicación. Especialista en SEO y 2.0. Actualmente soy director de Contenidos y Comunicación de Saluspot. Tu salud es lo primero.
Share on Facebook15Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn0Share on Google+0Pin on Pinterest0

You must be logged in to post a comment.