Fumar, beber, una mala alimentación, vida sedentaria… Al igual que determinados hábitos de vida perjudican seriamente la salud de tus pacientes, algunas malas praxis en la gestión de las redes sociales de tu consulta médica pueden perjudicar seriamente tu marca personal.

Como todo en la vida, una buena salud en redes sociales es básicamente una cuestión de actitud: tener vocación de compartir y colaborar, voluntad de estar abierto al mundo y dialogar, y pensar por encima de todo en aquello que realmente importa a tus pacientes.

17 hábitos poco saludables para las redes sociales de tu consulta

Así pues, permíteme contraindicar a tus perfiles sociales los siguientes 17 malos hábitos basados en la infografía de María del Carmen González Betancourt @NetworkingParo:

  1. No definir una estrategia. Hay que tener claro qué se pretende conseguir en cada canal y realizar acciones alineadas con este objetivo. No es lo mismo abrir un perfil de Instagram que uno de Twitter.
  2. Estar en todas y no ser en ninguna. Más vale poco pero de excelente calidad, que mucho y poco relevante.
  3. No medir los resultados. Dicen que lo que no se mide, no existe. Un seguimiento periódico de los resultados que se están obteniendo es el mejor chequeo para buscar áreas de mejora y seguir potenciando aquello que funciona bien.
  4. Publicar a deshora. Es importante conocer el mejor momento para publicar. De esta manera es mucho más probable que tu audiencia le dedique la atención deseada a tu contenido.
  5. No conversar o interactuar. Las redes sociales no son un monólogo. Habla con tu audiencia, muestra cercanía y gánate su confianza. Es lo que esperan de su médico.
  6. No te obsesiones con la cantidad. Tener más seguidores no garantiza alcanzar los objetivos. Más vale calidad que cantidad.
  7. No utilizar #hashtags. Los hashtags permiten al resto de usuarios identificar de qué se está hablando en ese contenido. Por ello, son una excelente arma para ganar visibilidad.
  8. Redactar mal y con faltas. Es evidente.
  9. Mirarse al ombligo. No aburras al resto hablando solo de ti o de tu consulta. Participa, comparte y deja espacio para que los demás se expresen. ¡Seguro que tus pacientes tienen mucho que contarte!
  10. No seguir a otros médicos. Observa, aprende, colabora, cocrea… La unión hace la fuerza. Estar en contacto con otros médicos como tú mejora tu reputación.
  11. Mensajes automatizados. No permitas que tu perfil parezca que esté escrito por una máquina. A todos nos gusta pensar que detrás de cada perfil hay una persona. Especialmente si se trata de un médico.
  12. Publicar de uvas a peras. El reconocimiento y la confianza se ganan con la constancia. Aporta valor con cierta frecuencia y éste te será devuelto.
  13. No prestar atención a los títulos. El título es la parte más importante de cualquier contenido. Elígelo bien para “enganchar” a tu audiencia.
  14. Hacer publicaciones confusas. Si no te entienden, no espere que te respondan. Evita vocabulario excesivamente médico-científico si está escribiendo para tus pacientes.
  15. No responder, ocultar o eliminar mensajes negativos. La claridad y la transparencia son fundamentales. Una opinión en redes sociales es un reflejo de la realidad. Si detectas áreas de mejora en algún aspecto que afecta a tu consulta reconócelo, trata de resolverlo y comunica las mejoras adoptadas. Tu audiencia valorará tus esfuerzos por mejorar el servicio que les prestas.
  16. Mi primo sabe de redes sociales… ¡ya tengo community manager! Según Alfredo Vela, los buenos community managers son caros, pero los malos lo son todavía más. La persona que esté detrás de tus redes sociales debe tener un mínimo de formación y dedicar el tiempo necesario para gestionar adecuadamente los perfiles asignados.
  17. Hablar en un tono equivocado. No solo hay que tener claro a quién nos dirigimos y adaptar nuestro lenguaje, además debemos generar confianza y cercanía.

En resumen… Abrir uno o varios perfiles en redes sociales para tu consulta parece un acto sencillo que puede resolverse en unas pocas horas. Pero si no hay voluntad de mantenerlas en buena forma, los resultados pueden acabar siendo perjudiciales para la salud de tu marca personal.

¿Qué opinas de mi diagnóstico, doctor?

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