Si te pica el gusanillo, puedes imprimirte una hamburguesa. La impresión en 3D, el invento que jamás soñó la ciencia ficción, puede hacer eso y mucho más. Estas impresoras reproducen un diseño en tres dimensiones en un objeto real gracias a un sistema de compactación de polvo o de inyección de polímeros por capas. Es decir, la máquina va añadiendo capas de plástico en polvo, una a una, como si se tratara de un complejo sándwich, hasta formar la figura en 3D.

Impresión 3D

Se puede imprimir en 3D casi de todo. Comida saludable con la forma que quieras, zapatos y complementos, llaves de remplazo por si las pierdes, piezas de decoración, de gran maquinaria, maquetas, bicicletas, coches, aviones… ¿Sabías que además la impresión en 3D puede revolucionar la salud? Estas son algunas de las aplicaciones más sorprendentes de esta tecnología.

  • Planificar una cirugía con un modelo impreso en 3D del corazón del paciente. Es lo que hicieron en el Hospital Infantil Kosair de Kentucky para tratar los problemas cardiacos de un bebé de catorce meses. A través de un escáner obtuvieron los datos con los que imprimieron en 3D el modelo del corazón del niño, solo que un 50 % más grande que su tamaño real. El objetivo de los cirujanos era observar exactamente los problemas a los que se iban a enfrentar en la cirugía. Con el prototipo pudieron ver dónde iban a operar y cómo hacerlo, mejorando las expectativas de la misma y reduciendo el tiempo de la intervención. Además, con la impresión en un formato flexible consiguieron un corazón cercano a la realidad.

    Fuente: Army Medicine / Extreme Tech

    Fuente: Army Medicine / Extreme Tech

  • Un hígado impreso en 3D. La empresa californiana Organovo logró el pasado mes de octubre imprimir tejido hepático que se mantuvo vivo durante 40 días. Los ingenieros lograron salvar el principal escoyo para imprimir tejido: la vascularización del mismo. Han anunciado que a lo largo de este año lanzarán el primer hígado artificial impreso. Aunque este hígado no se servirá para trasplantes, será útil en la investigación de los efectos de los medicamentos. Esto supone un paso para la medicina personalizada, en la que el paciente podría comprobar si el medicamento es eficaz para él antes de tomarlo.
  • Un cráneo de plástico. Con impresión en 3D lograron reemplazar la bóveda craneal de una mujer holandesa que padecía engrosamiento de los huesos. Esta enfermedad hacía que su cráneo fuera tres veces más grueso de lo normal, lo que le provocaba terribles jaquecas y pérdida de visión. Extrajeron parte de su cráneo y le colocaron un cráneo impreso en 3D en un plástico compatible. La operación duró 23 h, y tres meses después, la paciente pudo volver a hacer vida normal sin ningún tipo de síntomas. De hecho es imposible notar si quiera la operación.

    Fuente: UMC Utrecht

    Fuente: UMC Utrecht

  • Impresión en 3D de una tráquea para salvar la vida de un bebé. Investigadores de la Universidad de Michigan  implantaron una tráquea impresa en 3D en un bebé con traqueobroncomalacia. Esta enfermedad deja la tráquea tan débil que se colapsa ante casi cualquier cosa. Fabricaron un pequeño tubo flexible para cubrir las partes débiles de la tráquea y que permitía desobstruirla. El dispositivo está diseñado para que se expanda a medida que crece el pequeño y disolverse en el organismo cuando su tráquea sea lo suficientemente fuerte para funcionar con normalidad.
  • Trasplante de pelvis creada con impresión en 3D. Fue realizada a un hombre de 60 años que padecía condrosarcoma, un tumor óseo maligno. Fabricada en titanio y recubierto con un mineral que permite el crecimiento de las células óseas, la prótesis fue implantada en una operación de 12 horas de duración. El paciente hoy puede andar con un bastón.

La impresión en 3D puede ofrecer panoramas inimaginables en la práctica médica. Pero también hay voces críticas con esta tecnología. Según un estudio realizado por Instituto de Tecnología de Illinois, las partículas ultrafinas que emiten las impresoras 3D se depositan en los pulmones y pasan al torrente sanguíneo. Una alta concentración de estas partículas puede provocar síntomas de asma o cáncer de pulmón. Tan nocivo como el humo de los cigarrillos.

Experta en marketing de contenidos, redes sociales y blogging. Mi objetivo: darte las mejores herramientas para mejorar tu reputación médica online y convertirte en el mejor médico 2.0.
Share on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn40Share on Google+2Pin on Pinterest1

You must be logged in to post a comment.