Según la ONU, se calcula que entre el 4% y el 6% de los ancianos han sufrido maltrato o abuso en todo el mundo. El Día Mundial de Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez, que se celebra el 15 de junio, se propone combatir este problema que afecta a la salud de nuestros mayores. Fanny Díaz Ramírez, psicóloga en Centro Bulari, explica en esta entrevista qué secuelas produce la vejación en las personas mayores y cómo puede tratarse este problema.

El maltrato provoca en el anciano miedos, depresión y ansiedad.

¿Cuándo se considera que una persona mayor padece abusos o maltratos?

Cuando una persona mayor sufre las consecuencias o daños a nivel físico, psicológico o en cualquier otra esfera de su vida por acción u omisión de otras personas, exceptuando cuando esos daños son accidentales.

¿Qué consecuencias tiene el maltrato en la salud psicológica del anciano?

Se puede ver menoscabada su sensación de seguridad en la realización de diversas tareas, provocándole sensación de vulnerabilidad y pensamientos de inutilidad, incapacidad e incluso desesperanza. Esto conlleva falta de energía y reducción en el disfrute, carencia de interés, miedos, falta de atención e incluso fallos de memoria, pensamientos negativos, tristeza, estrés, depresión y ansiedad.

¿Esas secuelas pueden traducirse en dolencias físicas?

Claro, el ser humano es un conjunto de sistemas interrelacionados (fisiológico, hormonal, psicológico, etc.) y lo que afecta a uno influye en los demás. Por ejemplo, la falta de energía y de disfrute llevaría a no valorar acciones cotidianas como conversar, asearse, relacionarse con otras personas, practicar actividades placenteras, mantener actividad física o alimentarse inadecuadamente.

¿Tienen los ancianos la misma resistencia psicológica que el resto de población?

Sin generalizar, habría que observar diversas variables independientemente de la edad. Dicho esto, las personas con más edad pueden resultar más vulnerables al maltrato en función de su estado de salud, sus necesidades físicas o afectivas, y la red social y familiar. El anciano puede sentirse atrapado si depende de otra persona y tiene miedo de pedir ayuda, o incluso si ha sido amenazado.

Las personas mayores maltratadas sienten vulnerabilidad y miedo a verse abandonadas.

¿El maltrato y el abuso tienen particularidades en las personas mayores?

Existen elementos comunes a cualquier edad, pero los adultos y los ancianos, si no padecen deterioro mental, son más conscientes del abuso que los niños. El maltrato suelen ocasionarlo personas cercanas o encargadas del cuidado de la persona, y es un campo abonado por la vulnerabilidad de estar en el tramo final de la vida, los sentimientos encontrados, el miedo a verse abandonado, los conflictos económicos, entender la dependencia como una carga o la falta de respeto en general.

¿Cómo debemos actuar si detectamos que un anciano es vejado?

El personal sanitario, los vecinos, los familiares o cualquier conocido pueden darse cuenta de los cambios de peso, de aspecto, de ánimo y de comportamiento de la persona, o comprobar si presenta marcas físicas. Si detectamos que un mayor está siendo maltratado, lo importante es preservar la seguridad de quien los sufre y realizar una intervención conjunta con la familia y los servicios sociales y sanitarios.

¿Qué terapias existen y de qué depende que se use una u otra?

Existen muchos tipos, pero coinciden en restablecer la confianza de la persona afectada. Practicar mindfulness puede ser muy beneficioso, especialmente en este rango de edad. La atención en la respiración y en el presente, evitando los juicios, trabajando la “bondad amorosa” y el movimiento consciente, reduciría tanto el machaque mental como el estrés. Investigaciones recientes lo indican además para mejorar la memoria y prevenir demencias.

¿En nuestra sociedad subestimamos a nuestros mayores?

Sí. No debemos identificar cumplir años con enfermar, ya que muchos mantienen una salud envidiable. Habría que preguntar a cada uno qué pueden y quieren aportar a niños, adolescentes y adultos ya que son un recurso humano poco aprovechado. Los mayores son un referente al que acudir, la memoria de la familia, portadores de tradición e imagen que nos muestra lo que seremos. Son imprescindibles para que todos nos desarrollemos y contemplemos la felicidad, el bienestar y las ganas de vivir como algo independiente de la edad. La vida es cambio y adaptación.

Periodista encantado de acercarte los temas de salud que más te interesan de la mano de profesionales especializados.
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