Uno de cada tres pacientes buscamos información en internet. Antes de la consulta, para tener una idea aproximada de lo que nos puede pasar. O después, si no hemos entendido bien lo que nos ha dicho el médico o si se nos ha olvidado preguntar algo. El problema es dónde buscamos esa información. Obtener consejos equivocados o provenientes de fuentes no contrastadas puede ser peligroso para nuestra salud.

Médicos online: guía práctica para pacientes

En este post encontrarás información práctica sobre cómo evaluar webs de salud, protección de tus datos personales, o qué puedes consultar a un médico online y qué no.

Consejos para hacer un buen uso de las webs de preguntas médicas online

Información de calidad

1. Web médica acreditada

No te fíes de la primera web a la hora de consultar tus dudas de salud. Hay mucha información en la red que no está contrastada por profesionales médicos. Comprueba si dicha web tiene la garantía de algún organismo médico oficial. Saluspot, por ejemplo, tiene el sello Web Médica Acreditada, otorgado por el Colegio Oficial de Médicos de Barcelona.

2. No te pueden dar diagnósticos

Un diagnóstico solo te lo puede dar un profesional de la salud en una consulta. Los médicos te pueden dar a través de internet información general, pero no te pueden diagnosticar una enfermedad. Para ello, es preciso una consulta, una historia clínica, observaciones y hasta pruebas médicas.

3. Recetas de medicamentos

Los médicos no deben recomendar fármacos que requieran un diagnóstico y una receta médica obligatoria. Sí pueden recomendar aquellos que se puedan comprar sin receta o que no precisen de un diagnóstico previo. Recuerda además que es ilegal comprar por internet medicamentos que necesiten receta.

Privacidad en los datos

1. Datos personales

Desconfía de aquellas webs que te pidan datos personales para hacer una pregunta de salud. Solo debería ser obligatorio añadir tu correo electrónico para poder registrarte. Luego, puedes añadir si es tu deseo más datos para ayudar a los doctores a darte información más precisa si tienes la garantía de que esa información será privada, y solo podrá verla quien tú elijas.

2. Confidencialidad

Una buena web de salud debe garantizar que las preguntas sean anónimas. Nadie en un entorno público debe saber quién realiza su pregunta, ni siquiera los doctores. Por ejemplo, en Saluspot tu nombre de usuario es un alias que se genera automáticamente. Así nadie podrá averiguar quién eres.

3. Pagos

Si vas a hacer alguna consulta de pago, comprueba antes que la web tiene garantías. En Saluspot, por ejemplo, encontrarás el sello Confianza Online, un sello de calidad líder en España que garantiza transparencia y seguridad a la hora de comprar o navegar en la web.

Cómo preguntar en una web de salud

Para que los médicos te den una buena respuesta, debes ayudarles. Muchas veces lo que a ti te parece evidente a los demás no. Muchos médicos no pueden responder a preguntas porque estas no se entienden o faltan datos. Por eso…

  • Da información concreta: dónde te duele, desde cuando, si has ido al médico o no, si tomas medicación, etc.
  • Sé escueto: los caracteres para formular tu pregunta son limitados. No los malgastes en dar los buenos días o en agradecimientos. Ve directo al grano.
  • Pide información general: los médicos online no pueden hacer milagros. Te pueden dar una respuesta orientativa, nunca un diagnóstico.

Errores básicos que no debes cometer

1. Divulgar datos personales

Parece mentira, pero aún mucha gente da ese tipo de información. En Saluspot hemos visto preguntas que contenían el nombre y los apellidos del usuario, o su dirección de correo electrónico. Nunca publiques información personal sin que haya garantías de que quedará en un ámbito privado y confidencial.

2. Solicitar diagnósticos o tratamientos

Solo a través de la consulta presencial puedes obtener un diagnóstico médico y un tratamiento. Utiliza internet para resolver dudas generales de salud y bienestar, pero nunca para sustituir a tu médico.

3. Consultar o preguntar en lugares sin garantías

Pregunta tus dudas de salud en lugares de confianza, como Saluspot. Ten cuidado especial en redes sociales como Twitter o Facebook. Comprueba si a quien preguntas es un profesional de la salud, no te fíes solo de su descripción en el perfil. Evita además escribir tu duda en abierto, ya que otros usuarios (no solo amigos y familiares) pueden ver cuál es tu duda de salud.

A la hora de contactar con médicos online tienes que tener los ojos muy abiertos. Primero porque puedes poner en riesgo tu salud si confías en malas fuentes. Y segundo porque vas a dar información muy sensible. Cuida tu privacidad y tus datos tanto como cuidas tu salud. Y confía solo en webs acreditadas.

 

 

Experta en marketing de contenidos, redes sociales y blogging. Mi objetivo: darte las mejores herramientas para mejorar tu reputación médica online y convertirte en el mejor médico 2.0.
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