Adelgazar ya no volverá a ser un propósito para el nuevo año, ni tendremos que sentirnos culpables por no cumplirlo. Investigadores estadounidenses han filtrado los resultados de un estudio que puede acabar con los padecimientos para perder peso. Ni dietas ni ejercicio: según concluyen, la clave reside en la iluminación navideña.Mirar las luces de Navidad te ayuda a bajar de peso.

La investigación, liderada por científicos del COCO (Center for Obesity Control of Oklahoma), ha sido desarrollada a lo largo de los últimos tres años. Durante este periodo, un grupo de expertos en endocrinología observó las reacciones de 200 personas de mediana edad con sobrepeso que observaron luces parpadeantes de Navidad durante dos horas, mientras que un grupo de control de otros 200 individuos miraron una pared sin iluminar.

“La intermitencia de las lamparitas acciona un mecanismo neurotransmisor que permite que nuestro organismo metabolice con mayor rapidez las grasas que consumiremos en el futuro”, señala Wilfred Kissinger, responsable de Innovación y Reajustes del COCO. Los voluntarios del experimento fueron invitados a ingerir 100 gramos de bacon frito. Según indica Kissinger, “después de media hora las grasas acumuladas habían disminuido en un 70% entre quienes miraron las luces”. Por su parte, quienes fijaron la vista en la pared no vivieron ningún cambio.

Las reacciones a esta noticia no se han hecho esperar entre los afectados. Wynona Corbis, presidenta de la principal asociación de personas con sobrepeso de Estados Unidos, resume el sentir de sus miembros: “Es una gran noticia. Tan solo vemos un inconveniente: tener que mirar las luces antes de comer. ¡Ojalá pudiera tomar el pavo con mi familia y perder kilos tan solo paseando bajo esas bonitas luces!”.

Mirar las luces de Navidad te ayuda a bajar de peso.

Pero, ¿cómo surgió la idea de esta investigación? “Todo fue fruto de una casualidad”, explica una emocionada Simona O’Nofre, responsable de Bebidas y Comidas del COCO. “Las pasadas Navidades compré un chándal para mi sobrino mayor, que pesaba más de lo recomendado para su edad. Pero cuando se lo entregué, la ropa le venía grande”, narra entre lágrimas. Sospecharon que el motivo eran las lamparitas que adornaban su abeto y que se iluminaban a diferentes ritmos. Y su esfuerzo les ha dado la razón.

Ni Kissinger ni O’Nofre se conforman con el resultado obtenido: “Este hallazgo abre las puertas a nuevas experiencias de adelgazamiento que segmenten las reacciones neurofisiológicas ante luces de diferentes pigmentación, e incluso que combinen luces y exposición a villancicos”. Las autoridades de Oklahoma ya han agregado a los presupuestos del año que viene una partida de 100.000 dólares para afrontar cualquier necesidad o problema del COCO que pueda interferir en las investigaciones.

Si has llegado hasta aquí, esperamos que te hayas divertido porque era una broma para alegrarte el día. Pulsa en este enlace para saber más sobre este sorprendente estudio. ¡Feliz Día de los Inocentes!

Periodista encantado de acercarte los temas de salud que más te interesan de la mano de profesionales especializados.
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