La obesidad localizada es tejido graso que se encuentra en ciertas partes del cuerpo, que es difícil de eliminar solo con una dieta de adelgazamiento y que suele ser superficial, es decir, de acceso con tratamientos específicos. La Dra. Amparo Flores Mateos, especialista en medicina estética en Euroclinic Alcobendas, aborda en esta entrevista las causas que provocan la obesidad localizada, hasta qué punto es problemática, cómo tratarla y cómo prevenirla.

La obesidad localizada se previene con alimentación sana y ejercicio físico.

¿Por qué se produce la obesidad localizada?

Hay una tendencia constitucional a acumular grasa en lugares determinados y muy frecuentemente es familiar. En las mujeres, a partir de la menopausia, además de la tendencia particular de cada mujer, tiende a acumularse en la zona de la cintura. Es un tejido graso con la misma composición que el de cualquier zona del organismo.

¿En qué partes del cuerpo suele darse?

Las zonas afectadas más frecuentes son el abdomen, los flancos, las caderas, la cara interna de las rodillas y los brazos. Los pacientes más propensos a padecerla son los que tienen sobrepeso y sedentarismo.

¿Es un problema solo estético o también perjudica al organismo?

Normalmente es solo un problema estético. Si se acompaña de obesidad abdominal más profunda sí es un problema médico, puesto que este tipo de obesidad está relacionada con mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares y metabólicas. Otras zonas de localización frecuente son las “cartucheras”, es decir, la zona externa y superior de los muslos. En este caso también es superficial su localización y se relaciona con problemas vasculares superficiales.

¿Tiene algún vínculo con la celulitis?

Cuando el acúmulo es en los miembros inferiores se relaciona con la celulitis, puesto que ésta entremezcla problemas de microcirculación superficial con fibras de colágeno que encierran grupos de células del tejido adiposo. De esta forma se da el aspecto típico de “piel de naranja”.

Hay una tendencia constitucional a acumular grasa en lugares determinados.

¿Cómo se trata la obesidad localizada?

Hay diversos tratamientos para ayudar a minimizar ese acúmulo de grasa localizada:

  • Mesoterapia: consiste en infiltrar una mezcla de productos homeopáticos con efecto lipolítico, drenante e inductores de la formación de colágeno.
  • Carboxiterapia: consiste en la infiltración de gas carbónico con el fin de destruir la célula grasa, que libera su contenido al sistema linfático y venoso. Esa grasa se metaboliza en el hígado como cualquier grasa de otras procedencias. Es un procedimiento muy versátil ya que permite realizar un estímulo para la inducción de colágeno en la piel en caso de flacidez añadida, y un drenaje linfático en caso de presencia de edema linfático, sobre todo en miembros inferiores.
  • Aqualyx: es un medicamento que se infiltra en la grasa a tratar y produce una destrucción de las membranas celulares de los adipocitos. Es sobre todo efectiva en casos de obesidad localizada abdominal y en flancos.
  • Liposucción: consiste en la extracción quirúrgica del acúmulo de tejido graso.

¿De qué depende la elección de un tratamiento u otro?

De la localización del tejido, la historia del paciente, sus contraindicaciones… No hay que olvidar que estamos ante tratamientos médicos.

¿Cómo puede prevenirse la obesidad localizada?

Mantener unos hábitos de alimentación sana y equilibrada, adecuada al tipo de vida que llevemos y a la actividad física. El ejercicio físico es muy importante y deben trabajarse de forma específica las zonas conflictivas.

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