Para los abuelos, convivir con los nietos es como tener una segunda oportunidad para educar a la siguiente generación, desarrollarla y disfrutar de ella. Cuando somos abuelos, podemos disfrutar de la relación con los niños con mayor libertad y sin tantos miedos. Puesto que las dificultades y preocupaciones que tuvimos al cuidar de los hijos ahora son responsabilidad de otros. Los abuelos pueden hacer con los nietos lo que quisieron hacer con sus hijos y por diversas razones no pudieron. Así, la relación entre abuelos y nietos revive las dificultades de la paternidad y mejora la convivencia con los pequeños.

Los abuelos tienen la función de transmitir conocimiento, costumbres y la historia familiar, para que los nietos entiendan de dónde vienen y quiénes son. Muchas actitudes que tenemos pueden ser solo una repetición de aquello que nuestros abuelos, bisabuelos y padres vivieron. Por eso es importante conocer a nuestros ancestros para comprender lo que nos es propio y lo que recibimos y repetimos de generaciones pasadas.

Padres, nietos y abuelos: ¿una relación demasiado compleja?

Cómo no quitarles el papel de los padres

Es muy importante que los abuelos conversen con los padres sobre las reglas impuestas y cómo los padres desean educar a sus hijos. Con los límites y normas claros, así como los modos de educar, los abuelos deben respetar aquello que los padres dictan. En el caso de que los abuelos no estén de acuerdo o deseen hacer algo diferente, deben avisar antes a los padres, así evitamos posibles discusiones.

A veces, los abuelos, por tener mayor experiencia y no tener tantos miedos, dejan a los nietos más libres, algo que puede ser bueno para los nietos, pero que puede desagradar a los padres. Este tipo de confrontación es común entre las familias, y es saludable de alguna manera, por permitir una comunicación entre generaciones y poner en evidencia sus expectativas.

Algunos abuelos pueden sentir que los padres no tienen capacidad o no son del todo responsables para cuidar y educar a los hijos, por eso influyen demasiado; incluso, asumen por completo la responsabilidad del cuidado. Esto perjudica la relación entre padres e hijos, y puede generar conflictos, incluso fallos en el desarrollo de los niños. Si los abuelos creen que los padres están teniendo dificultades, lo mejor sería convencerles para que busquen ayuda, como la terapia «padres-niño», que ayuda en las relaciones familiares.

En el caso de que los padres se sientan invadidos por los abuelos, deben conversar e indicar qué expectativas tienen y qué van a permitir a los abuelos en la educación de los nietos. Con una buena comunicación, las familias evitan peleas y disminuyen el estrés familiar, porque todos, padres y abuelos, expresan sus necesidades y expectativas.

Cómo demostrar que los abuelos no son responsables de los nietos

Los abuelos son figuras importantes en la vida de los nietos. Ellos están para servir de apoyo cuando los padres lo necesiten, y para ayudar a transmitir la historia, las costumbres y los hábitos familiares.

Los abuelos pueden asumir la responsabilidad de cuidar y educar los nietos, sea debido a una necesidad o petición de los padres. Si los abuelos asumen la responsabilidad de cuidar a los nietos sin habérselo pedido a los padres, es necesario que las familias conversen y establezcan reglas y límites a esa relación, de modo que los padres indiquen a los abuelos lo que esperan de ellos y cuánto pueden participar en la educación de sus nietos.

Ahora, cuando los padres tienen la necesidad de hacer responsables a los abuelos de los cuidados y educación de los nietos, es una señal de que los padres, por alguna razón, o no se sienten capaces, o se sienten muy inseguros para de ejercer las funciones paternales. Una terapia familiar o de pareja puede favorecer esto.

Solo cuando los padres fallecen debe pasarse a los abuelos la responsabilidad de cuidar a los nietos. Si los padres están vivos, es de extrema importancia que se hagan cargo de sus hijos, cosa que favorece una relación sana entre padres e hijos y evita algunos desórdenes, como el sentimiento de inseguridad en los hijos, trastornos de apetito o del sueño.

La función de los abuelos es estimular a los padres a que busquen ayuda profesional o pongan límites en la relación. Deben explicarles que la responsabilidad de crear reglas, educar y poner límites es de los padres y que los abuelos solo están para ayudar y dar apoyo.

Fuente: Nadia Regina Prando, psicóloga y psicoanalista infantil, miembro de la comunidad médica de Saluspot Brasil. Traducción: Fernanda Guerra.

El equipo de redacción de Saluspot.
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