Admítelo, estás deseando tener tu propio blog de salud. Quieres contribuir a la alfabetización sanitaria en internet. Quieres que los pacientes mejoremos nuestra salud y tomemos conciencia sobre cómo prevenir el cáncer, la diabetes o la depresión. Quieres difundir información de calidad y alertar sobre los bulos, remedios milagrosos y mitos que circulan por internet. Y sobre todo, quieres mejorar tu reputación médica online y aumentar tu visibilidad y la de tu clínica. Si aún no te has atrevido a crear tu blog de salud, aquí te explicamos qué prácticas son las acertadas y con cuáles te estás columpiando.

Blog de salud

Qué no hacer nunca en un blog de salud:

  1. Recuerda que un blog nunca puede sustituir una consulta. No se deberían dar diagnósticos ni tratamientos específicos para un paciente en concreto. En vez de ello, da consejos generales que puedan ayudar a un mayor número de personas.
  2. No recetes medicamentos. Pero sí puedes contar tu experiencia médica con un fármaco determinado o hablar de estudios sobre su eficacia.
  3. No escribas artículos demasiado teóricos, que usen un lenguaje muy técnico o tengan una estructura enrevesada. Si tus lectores no te entienden, no te leerán.
  4. Nunca plagies el contenido, y no solo por una cuestión moral, sino porque Google penaliza el contenido duplicado. Además debes evitar poner en tu blog contenido tuyo que ya aparezca en otras páginas (por ejemplo en la de tu clínica). Ten en cuenta que Google penaliza todo el contenido que aparezca más de una vez, sin importar quién sea el autor.

Qué sí hacer en un blog de salud:

  1. Da información fiable y contrastada de temas generales de salud. Siempre que puedas enlaza a las fuentes o cítalas. Así demostrarás al lector que eres un experto en el tema y contribuyes a la calidad de la información de salud en internet.
  2. Añade información sobre ti. Tendrás más crédito ante tus lectores si indicas tu titulación y tu experiencia como profesional de la salud.
  3. Utiliza un lenguaje que comprendan tus pacientes. Olvídate de las frases largas y farragosas. Sé claro y facilita la lectura con listas o negritas.
  4. Ve más allá de la palabra: utiliza recursos gráficos. Ilustra tu contenido con vídeos o fotos. Pero ojo, no te pases. Recuerda que algunos lectores somos impresionables. No nos eches de tu blog con imágenes desagradables. Ilustra, no asustes.
  5. Elige temas de actualidad. Tendrás más visitas si tu post trata sobre un tema candente. Una herramienta muy útil que puedes usar para rastrear tendencias y ver su evolución es Google Trends.
  6. No te olvides de los botones para compartir en redes sociales, pues te ayudarán a viralizar el contenido. Además Google posiciona mejor las páginas con presencia en Facebook, Twitter o YouTube.
  7. Utiliza la primera persona y dirígete al lector. Conectarás con él más fácilmente y te ganarás su simpatía.
  8. Da vida a tu blog con historias y ejemplos. No des solamente una explicación teórica sobre un tema de salud, humaniza el contenido, al fin y al cabo, no somos robots.
  9. Utiliza el humor y no te cortes a la hora de ser original. No hay nada mejor que leer algo útil y divertido. ¡Atrévete a sorprendernos!
  10. Genera conversación. Invita a la gente a expresar su opinión y no te olvides de responder a los comentarios de forma educada.
  11. ¡No te olvides de Google! Ten en cuenta el SEO para que te encuentren mejor.
Experta en marketing de contenidos, redes sociales y blogging. Mi objetivo: darte las mejores herramientas para mejorar tu reputación médica online y convertirte en el mejor médico 2.0.
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