Las redes sociales ya son uno de los medios de comunicación más utilizados en todo el mundo. No solo para colgar las fotos de nuestras últimas vacaciones. También son nuestra fuente de información. En ellas buscamos de todo: desde vídeos para hacer los mejores cupcakes hasta respuestas médicas. De hecho, más del 40 % de los usuarios afirma que la información encontrada en las redes sociales afecta a sus hábitos de salud.

Redes sociales para médicos: 10 errores que nunca deberías cometer

 

Muchos médicos están valorando esto y cada vez más se quitan los temores y se lanzan a la piscina de las redes sociales. Lo que muchos no tienen en cuenta es que, si no estás atento, es muy fácil darte un buen planchazo. Estos algunos de los errores más comunes (o más graves) que comenten los profesionales de la salud en las redes sociales.

1. Hacer diagnósticos y establecer tratamientos

Nada puede sustituir una consulta médica presencial. Si un usuario te pregunta en Facebook, Twitter o Saluspot alguna duda de salud, siempre te faltarán datos que solo se pueden conocer en una consulta médica o a través de pruebas. Es muy insensato establecer un diagnóstico online, y mucho más proponer tratamientos. Lo que sí puedes hacer es dar consejos generales de salud que además pueden ayudar a mejorar la información sanitaria en internet.

2. Revelar datos sensibles de los usuarios

Nunca divulges en un ambiente no confidencial datos personales de un paciente. Por ejemplo, si tienes que mostrar una radiografía para ilustrar un caso, borra el nombre de tu paciente. Lo mismo con las fotos de un determinado tratamiento. Evita toda la información que pueda hacer reconocible al paciente. Tampoco pidas que los usuarios te envíen fotografías si estás en un entorno que no asegure la privacidad.

3. Responder a una duda de salud en un entorno no confidencial

Si un usuario te hace una pregunta de salud de forma pública en redes como Facebook o Twitter, respóndele en privado. O mejor, remítele a redes sociales de salud específicas donde se asegure el anonimato, como Saluspot. Esta última tiene la ventaja de que, aun protegiendo la identidad del usuario, su pregunta se muestra a toda la comunidad para que la respuesta pueda servir a todos.

4. Criticar a otros profesionales

Claro que puedes mostrarte en desacuerdo con otro colega, pero si en la vida real hay que mantener las formas más en las redes sociales. ¿Por qué? Simple. Porque tu reputación médica online está en juego. Evita enzarzarte en discusiones que no llevan a ninguna parte. Huye de las luchas de egos. Nunca faltes al respeto y, por supuesto, no insultes. Las redes sociales son un escaparate donde mostrar tu profesionalidad. No la empañes con berrinches injustificados.

5. Reclamar pacientes y hacer publicidad

No abuses de la confianza de los usuarios haciendo publicidad agresiva. No intentes aprovechar la más mínima oportunidad para ofrecer tus servicios para captar pacientes. Si das información de calidad, objetiva, de forma altruista, tu imagen de marca mejorará, y las posibilidades de captar pacientes aumentarán. Si optas por un lenguaje comercial para ofrecer información poco fiable solo con la intención de vender tratamientos o productos, verás como acabarán lloviéndote las críticas y ahuyentarás a tus posibles pacientes.

6. Ofrecer información alarmista o no aceptada por la comunidad científica

Ante todo eres un profesional de la salud. No dañes tu reputación ni la del resto de profesionales médicos publicando información de salud no contrastada. Ya encontramos en internet suficiente contenido sanitario de baja calidad. Como médico 2.0 eres fuente fiable, de confianza. No la traiciones.

7. Esconder tu identidad

Puedes ofrecer un contenido interesantísimo, objetivo, de calidad, pero, ¿cómo nos vamos a fiar de lo que dices si no sabemos si eres médico? A muchos profesionales les asusta mostrar su identidad en internet por privacidad, por si cometen algún fallo… Es verdad que hay que estar atentos, pero si no dices quién eres y cuál es trayectoria no confiaremos en los consejos que nos das.  

8. Ofender a los usuarios menospreciando sus dudas

Por vergüenza o desconocimiento, muchos usuarios preguntan en internet dudas que no se atreven a consultar a su médico de toda la vida. Por muy absurda que te parezca la cuestión, nunca te burles de su autor. Siempre puede haber detrás un usuario preocupado. Evita los chascarrillos y las respuestas desagradables, siempre dañarán tu imagen. Si crees que una pregunta es una broma, no pierdas el tiempo en contestarla. Así de simple.

9. Ofender la práctica médica

Hacerse selfis con enfermos o en quirófano, o publicar imágenes de pacientes por puro morbo son algunos de los comportamientos más repudiables que puede tener un profesional de la salud en las redes sociales. No solo puede hacerte perder tu empleo o perjudicar tu marca personal, daña la imagen del sector médico. Si tratas de ser profesional en la vida real sé también profesional en las redes sociales. El cachondeo, déjalo para los selfis de tus vacaciones.

10. No participar en las redes sociales

El miedo a cometer errores es otro error. Para participar en las redes sociales como médico hay que estar atento y tener sentido común. Es cierto que puedes cometer faltas muy graves. Pero las ventajas superan a los riesgos. Mejorar tu reputación médica online, contactar con otros colegas de profesión o mejorar la información de salud en internet son solo algunas ventajas de estar en las redes sociales.

Experta en marketing de contenidos, redes sociales y blogging. Mi objetivo: darte las mejores herramientas para mejorar tu reputación médica online y convertirte en el mejor médico 2.0.
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