Las redes sociales forman parte de nuestra vida cotidiana. Las utilizamos para comentar noticias, para enseñar las fotos de las vacaciones, para buscar opiniones sobre un restaurante o para descubrir música. Cada vez les damos un uso mayor, y cada vez es más raro encontrar a alguien que no tenga un perfil en Facebook, Twitter o Instagram.

Redes sociales de salud: guía para pacientes

Ya es bien común encontrarnos a profesionales de la salud en las redes sociales. Algo muy útil, porque su presencia garantiza que la información de salud que vamos a encontrar en la red va a ser de calidad. Sin embargo, la responsabilidad de un buen uso de las redes sociales de salud no recae solo en los doctores, sino también en nosotros. Esta guía te ayudará a utilizarlas con cabeza.

Cómo usar bien las redes sociales de salud si eres e-paciente

 

1. Solo fuentes de calidad

Tanto si consultas un blog, una cuenta de Twitter o de Facebook asegúrate de que la información que aparece en ellas es fiable. Para ello puedes comprobar si la web tiene sellos de calidad. También fíjate en quién escribe los contenidos. No es lo mismo si los escribe un profesional de la salud que si es una fuente anónima o menos relevante, por mucho que sepa.

2. Garantía de anonimato

Confía solo en páginas web donde puedas preguntar tus dudas de salud de forma anónima. En Saluspot, por ejemplo, tu pregunta le aparece a los profesionales bajo un alias automatizado. Y para poder orientar mejor su respuesta pueden ver tu edad y el sexo.

3. No reveles tus datos

Parece obvio pero no lo es. Muchos usuarios de internet prestan poca atención a preservar sus datos. No es raro que un e-paciente consulte una duda a un doctor en internet y le facilite su dirección de correo electrónico en público. Por una cuestión de seguridad, evita por todos los medios revelar datos personales en la red.

4. Cuidado con las fotografías

Si son de tus vacaciones en Vietnam no hay problema. Pero evita colgar en las redes sociales o enviar sin garantías de seguridad fotografías u otras imágenes de un problema médico. Lo mismo se aplica a datos de tu historia clínica. Preservar tu confidencialidad en la red es un asunto muy serio, no te lo tomes a la ligera.

5. Exige privacidad

Si preguntas online a algún profesional de la salud, debes saber que sus respuestas nunca deben vulnerar tu intimidad ni tu confidencialidad. Nunca deben pedirte que les envíes fotografías de tu problema en público. Si necesitas enviarle datos sensibles (historial, radiografías, etc.) utiliza aplicaciones que garanticen la seguridad de tus datos, como la pregunta privada de Saluspot.

6. No solicites diagnósticos

Internet está para ayudarte a resolver dudas generales. O si sales de consulta y se te ha olvidado preguntar una cosa que no has entendido bien. Pero nunca debes pedir a un profesional de la salud un diagnóstico y un tratamiento a través de internet. Eso solo lo puedes obtener en una consulta física con tu médico. Y que salten todas tus alarmas si un profesional de la salud te ofrece un diagnóstico sin una visita presencial.

7. Nunca compres medicamentos en internet

Es ilegal la venta por internet de fármacos que necesitan receta. Además, la venta online de medicamentos sin receta aún no está regulada por el Ministerio de Sanidad. Mejor que hagas lo de toda la vida: acudir a tu farmacia más cercana.

8. No a la publicidad

Desconfía de todas aquellas webs, blogs o redes sociales que hagan publicidad de productos o tratamientos. La publicidad médica debe ser siempre objetiva y veraz. Huye de remedios milagrosos y falsas promesas. Un buen profesional siempre te hablará de las ventajas, pero también de las limitaciones y los riesgos de un tratamiento.

9. Denuncia prácticas inadecuadas

Como e-paciente no eres vulnerable. Puedes denunciar prácticas en la red que se salgan de la ética médica. Por ejemplo, si un profesional vulnera tu privacidad en una pregunta pública de Saluspot, puedes reportarlo a la comunidad. Además, un equipo de moderadores vigila que se cumplan las normas de uso de la plataforma.

10. Nada sustituye a una consulta médica

No nos cansamos de decirlo. Aunque internet puede ser muy útil para resolver dudas básicas y generales que todos tenemos, nunca dejes de ir al médico. Solo a través de una consulta física y de un examen médico correcto un profesional de la salud puede establecer un diagnóstico y elaborar un tratamiento. Internet es un complemento para la práctica médica, no su sustituto.

Experta en marketing de contenidos, redes sociales y blogging. Mi objetivo: darte las mejores herramientas para mejorar tu reputación médica online y convertirte en el mejor médico 2.0.
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