Más del 93 % de los españoles tiene una cuenta en las redes sociales. Las utilizamos por diversión, para compartir fotos o experiencias con nuestros amigos, y también para informarnos. Entre otras cosas, sobre nuestra salud. Y los profesionales sanitarios no se quedan atrás, cada vez son más los que tienen una cuenta en Twitter, Facebook o Saluspot para ayudar a resolver nuestras dudas.

Redes sociales de salud: qué hacer y qué no

 

Pero, ¿lo están haciendo bien? No todo está permitido en el entorno online. De hecho, la red también tiene sus normas y su código deontológico para usar las redes sociales de una forma responsable. Algunas de estas reglas son básicas y evidentes. Otras, no tanto. ¿Estás familiarizado con ellas?

Como profesional de la salud, si utilizas las redes sociales nunca debes

1. Facilitar información confidencial del paciente. Datos, imágenes que permitan reconocerlo, o datos que por asociación con el médico u hospital ayuden a saber de quién se trata.

Lo que sí debes hacer: utilizar herramientas que aseguren el anonimato de los usuarios que realizan preguntas de salud. En Saluspot, por ejemplo, aseguramos dicha privacidad. Solo puedes ver la identidad del usuario si este te pregunta en privado.

2. Mostrar imágenes de pacientes por sensacionalismo o morbo y sin su consentimiento. Ni pedir a través de las redes sociales que un usuario comparta una imagen contigo si no es en un entorno de privacidad seguro.

Lo que sí debes hacer: utilizar imágenes de pacientes siempre con su consentimiento y solo con fines médicos o divulgativos. Además no debes olvidar eliminar todos los datos del paciente que aparezcan en la imagen.

3. Dar diagnósticos o establecer tratamientos online sin haber realizado una consulta física.

Lo que sí debes hacer: responder a las dudas de los usuarios con consejos generales de salud. Así no solo ayudas a ese usuario, sino a todos aquellos que puedan tener una duda similar. Contribuyes además al conocimiento sanitario, a derribar falsos mitos y a dar información veraz de salud pública. Por otra parte, siempre es aconsejable indicar al usuario que consulte a su médico habitual para obtener más información.

4. Recomendar o prescribir medicamentos que requieren un diagnóstico o una receta médica.

Lo que sí debes hacer: hablar o recomendar medicamentos sin receta. En ningún caso se debe prescribir de forma online un tratamiento. Puedes hablar sobre determinados fármacos de manera general y solo con el objetivo de informar.

5. Desvirtuar la práctica médica con comentarios soeces, gracias o chistes que falten al respeto del usuario que pregunta.

Lo que sí debes hacer: utilizar un lenguaje correcto y respetuoso por muy descabelladas que parezcan las dudas de salud de los usuarios de una red social. Además, en ningún momento estás obligado a contestar. Si te parece que una pregunta está hecha para hacer la gracia, no la contestes. Siempre puedes denunciar contenidos inadecuados en redes como Facebook o Saluspot.

6. No ser riguroso con la calidad de los contenidos que publicas. Tener una actitud relajada ante creencias no respaldadas por la comunidad científica.

Lo que sí debes hacer: publicar afirmaciones contrastadas y sostenidas que salvaguarden la salud de las personas.

7. Entrar en controversia con otros profesionales de la salud descalificando, insultando o faltando al respeto.

Lo que sí debes hacer: expresar tu desacuerdo con otros profesionales de forma firme pero sosegada. Nunca abandones el uso de un lenguaje correcto y cordial. Y evita enzarzarte en discusiones que no llevan a ninguna parte con otros profesionales que solo buscan tener la última palabra. Recuerda que las discusiones improductivas de patio de colegio ponen en peligro tu reputación médica online.

8. Utilizar las redes sociales como un vehículo para promocionar productos o tratamientos que realizas en tu clínica. Así como alabar las propiedades de un producto con subjetividad y de forma exagerada.

Lo que sí debes hacer: hablar sobre un tratamiento o un producto con objetividad y veracidad. Y solo si el usuario pregunta directamente por él o si hay razones probadas de que un tratamiento determinado es útil en dolencias como la que padece el usuario. Debes indicar siempre que es imprescindible acudir a consulta para evaluar si se puede aplicar dicho tratamiento.

9. No mostrar con claridad tu identidad. Utilizar un alias en Twitter o Facebook, o no mostrar tu foto en redes específicas de salud como Saluspot.

Lo que sí debes hacer: dar confianza mostrando quién eres en la red. Facilita tu nombre y apellidos y una foto clara y profesional en la que se te reconozca. Es aconsejable además mostrar tus credenciales como profesional de la salud (estudios, publicaciones o logros).

10. Emplear un lenguaje poco entendible, rebuscado o demasiado técnico.

Lo que sí debes hacer: hablar claro. Trabaja para que tus contenidos, ya sean respuestas o artículos, puedan leerse fácilmente. Utiliza frases cortas con palabras sencillas. Huye del lenguaje técnico, y si lo usas, define el término para que todo el mundo pueda entenderlo. Y por supuesto, olvida las mayúsculas: Google las penaliza y a los ojos del lector estás gritando.

Experta en marketing de contenidos, redes sociales y blogging. Mi objetivo: darte las mejores herramientas para mejorar tu reputación médica online y convertirte en el mejor médico 2.0.
Share on Facebook0Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn84Share on Google+1Pin on Pinterest0

You must be logged in to post a comment.