Con las redes sociales de salud ha surgido una nueva forma de comunicarnos con usuarios y pacientes. Las utilizamos para responder a sus preguntas médicas, facilitarles consejos de salud, hablarles de enfermedades y tratamientos… En definitiva, para mejorar su calidad de vida. Pero, ¿cómo debemos comportarnos en estos medios? ¿Qué debemos hacer y evitar para crearnos una buena reputación médica online?

En primer lugar, hay que tener muy claro que la comunicación escrita, predominante en redes sociales, no suena igual que la verbal. En esta última, las palabras se apoyan en los gestos, la entonación, las pausas, los silencios, la postura… Sin embargo, en la escrita no existen todos estos matices, es mucho más rígida, lo que obliga a medir cada cosa que decimos, cada palabra que escribimos. Todos los estudios sobre buenas prácticas en redes sociales que hay en internet, en mayor o menor medida, contemplan este punto como algo fundamental.

Reputación médica online buenas prácticas en redes sociales de salud I

En segundo lugar, hay que tener muy en cuenta que la reputación médica online, sobre todo en una red profesional de salud, se consigue demostrando conocimiento. Además del currículum, la trayectoria o los méritos, es importante hablar siempre con autoridad. Esto implica dar razones de peso y argumentos en todos nuestros comentarios, respuestas y opiniones, que avalen nuestro punto de vista. De otra forma, será difícil que el resto de usuarios confíen en nosotros, perjudicando así nuestra reputación médica online.

En tercer lugar, hay que cuidar no solo la forma, sino también el tono de lo que decimos. La comunicación escrita también suena pero, a diferencia de la verbal, la entonación se la da el lector. Es decir, lo que a nosotros nos suena de una forma cuando escribimos, es posible que al receptor del mensaje le suene de otra muy distinta. Una coma mal puesta, un signo de exclamación donde no toca o la escritura en mayúscula, entre otros fallos habituales, pueden hacer que nuestras palabras suenen mal, o equivocadas, a ojos del usuario.

Según la guía de buenas prácticas en redes sociales de Eroski Consumer, en el caso de las discusiones, habituales en el ámbito de la salud, es recomendable mantener un tono de lenguaje adecuado cuando sube el nivel de controversia. Y mucho cuidado con la ironía y el sarcasmo, dos figuras retóricas comunes que suelen causar confusión en la comunicación en internet.

En cuarto lugar, la ortografía es otro aspecto fundamental para cuidar nuestra reputación médica online. Las faltas de ortografía, habituales en las redes sociales, chats y lenguaje SMS, perjudican nuestra imagen, restan mucha credibilidad a lo que decimos. No es un tema banal, según un estudio elaborado en Reino Unido, una simple errata en una página web puede costar millones de libras en ventas.

En quinto lugar, la publicidad en los mensajes afecta a tu reputación médica online. Al y Laura Ries, dos gurús mundiales del marketing, destacan en su obra La caída de la publicidad y el auge de las RR. PP.  la falta de credibilidad y confianza que despiertan los mensajes publicitarios. Las guías de buenas prácticas, como la de Eroski Consumer, recogen que la actividad en las redes debe centrarse en comunicar y no promocionar o hacer spam de otros servicios.

En sexto lugar, tu imagen de perfil y aquellas que ilustran tus contenidos también inciden en tu reputación médica online. La imagen es lo primero que se ve, fija la vista del lector y condiciona su interés por lo que viene a continuación. Una buena foto para ilustrar un artículo, consejo de salud o respuesta médica, puede incitar al usuario a seguir leyendo; o al contrario, hacer que se marche por donde ha venido. Las imágenes que utilicemos deben ser adecuadas y reforzar el significado de lo que decimos, no para promocionar ni hacer publicidad de otros servicios.

Por tanto, como profesional de la salud que utilizas las redes sociales de salud para comunicarse con pacientes y usuarios, recuerda: si quieres tener una buena reputación médica online…

  1. Elige bien cada palabra. Piensa que la comunicación escrita es más rígida que la verbal. Tiene muchos menos matices y suena distinto.
  2. Demuestra conocimiento. Facilita argumentos sólidos y razones de peso que avalen tus puntos de vista. Es una cuestión de confianza y credibilidad.
  3. Cuida el tono de tu lenguaje. Evita la escritura en mayúsculas y cuidado con los signos de puntuación y exclamación. Procura no hacer uso de la ironía y el sarcasmo.
  4. Cuida la ortografía. Ojo con las faltas y erratas, perjudican seriamente tu credibilidad y reputación médica online.
  5. Sé objetivo. No hagas publicidad ni envíes mensajes comerciales, generan desconfianza y falta de credibilidad.
  6. Escoge bien las imágenes. No solo la de perfil, también las que ilustran tus consejos de salud, artículos y respuestas médicas. Las fotos deben entenderse, explicar lo que dices de forma visual y no resultar desagradables.
Licenciado en Periodismo y Máster en Dirección de Comunicación. Especialista en SEO y 2.0. Actualmente soy director de Contenidos y Comunicación de Saluspot. Tu salud es lo primero.
Share on Facebook4Tweet about this on TwitterShare on LinkedIn4Share on Google+1Pin on Pinterest0

You must be logged in to post a comment.