Qué rico sabe ese ratito en el que nos dormimos después de comer. La siesta ha sido objeto de estudio y reflexión hasta por destacados escritores como Camilo José Cela, que se permitió dar unos consejos acerca de esta práctica. Pero ¿es la siesta aconsejable para nuestra salud? Henar de Frutos Gamero, fisioterapeuta, terapeuta ocupacional y acupuntora en Centro de Fisioterapia Henar de Frutos, explica en esta entrevista cómo debe ser la siesta perfecta.

La siesta debe dormirse solo cuando estemos cansados.

¿Por qué dormimos siesta? ¿Es una costumbre sana?

Nos dan ganas de dormir la siesta por dos motivos: porque el cerebro requiere descanso (de esta forma resuelve problemas, estimula la imaginación y la creatividad) y porque al comer, una gran cantidad de sangre se dirige al estómago disminuyendo el aporte al cerebro, por lo que este intenta ponerse en standby (ahorro de energía). Dormir la siesta es una buena costumbre siempre y cuando la persona esté cansada y la necesite, de lo contrario no es aconsejable.

¿Cuánto debe durar la siesta idónea?

El sueño se divide en cinco etapas. Lo ideal para que nos despertemos bien de la siesta sin efectos secundarios molestos es no pasar de la segunda etapa, que se alcanza normalmente a los 20 o ­30 minutos. A rasgos generales, para una recarga rápida de energía es suficiente con 10 o ­20 minutos, para mejorar la capacidad cerebral unos 60 minutos y para aumentar la creatividad unos 90 minutos.

¿Sobre qué hora debe tener lugar? ¿Cuánto tiempo hay que esperar tras la comida?

El descenso de energía ocurre entre las 13 y 15 horas, y sobre las 14 horas existe una ventana fisiológica del sueño (momento de propensión al sueño marcado por nuestro ritmo circadiano) en el que la recuperación de energías es mayor. Lo ideal es realizar la siesta unos 30 minutos tras la comida para que el estómago ya esté a pleno funcionamiento pero parte del contenido ya esté en proceso, de forma que el aporte necesario de sangre sea elevado pero no total.

Una siesta demasiado prolongada o tardía favorece los trastornos del sueño.

¿La siesta es más o menos recomendable según la edad?

Durante la infancia los ciclos de sueño son más rápidos y profundos, por lo que son necesarios varios ciclos. Esto es fundamental para el crecimiento y el desarrollo cognitivo del niño. Hay unos años en los que existen dos fases diferenciadas y necesarias, que en cuanto se llega a la edad adulta se ven mermadas. Cuanto más envejecemos más difícil es conciliar un sueño continuo y profundo, de ahí la aparición de nuevo de la somnolencia diurna y su necesidad.

¿Cómo beneficia la siesta al bienestar de la persona?

Se ha demostrado que dormir la siesta mejora el rendimiento y la digestión, disminuye el riesgo de padecer infartos, mejora nuestro bienestar global, disminuye la hipertensión arterial y el estrés, y favorece el mantenimiento de las funciones cognitivas.

¿Qué desventajas tiene la siesta?

Uno de los principales problemas es conseguir descansar, ya que hay más ruidos, luces, etc. Como consecuencia, a menudo aparece frustración y no disminuye el cansancio. Además, determinados dolores de tipo artrósico y artrítico pueden verse aumentados, así como los respiratorios (por la postura durante el sueño). También puede aparecer un estado de confusión por el cambio de ubicación.

La siesta mejora el rendimiento, la digestión y las funciones cognitivas.

¿La siesta puede provocar trastornos del sueño?

Durante el sueño el cerebro se regenera. Para ello necesitamos dormir entre 6 y 8 horas para poder estar despiertos 16 horas. La distribución de esas horas de sueño pueden hacerse en un solo ciclo o en varios, sin perjuicio para el cuerpo. La siesta tan solo perjudica al sueño cuando es demasiado prolongada (más de una hora) y/o demasiado tardía (cercana al sueño nocturno).

¿Qué problemas puede dar una mala elección del lugar o de la postura?

En este punto no se ha llegado a ninguna conclusión ya que depende en gran medida de cada persona, de la individualidad. Sin embargo, sí hay una postura, bocarriba o decúbito supino, en la que se facilita la aparición de ciertos problemas como los respiratorios (apnea del sueño, ronquidos…) y el reflujo. Lo ideal es que cada uno busque su postura.

 

¿En qué lugar es aconsejable dormir la siesta?

A rasgos generales, se debe buscar un sitio donde podamos estar tranquilos, sin que nos molesten, con poca luz y poco ruido. Será más sencillo dormirse en la cama, aunque para muchos su lugar favorito sea el sofá. Cada uno que elija el suyo, aunque sí se dice que dormir semi­sentados ayuda a que el despertar sea más fácil y a que no caigamos en un sueño demasiado profundo.

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