Se acerca San Valentín y tú sin comprar aún el regalo. ¡No hay problema! Es mucho mejor un beso o una caricia que cualquier posesión material. Amparo Galán Pellicer, psicóloga clínica y especialista en terapia breve estratégica en el Centro de Psicología Amparo Galán, explica en esta entrevista la importancia de recibir muestras de afecto y de cariño en cualquier relación, desde familiar a sentimental. Abraza más y sé feliz.

En una relación sentimental, las muestras de afecto y de cariño son importantes.

¿Por qué somos cariñosos?

El ser humano por naturaleza es cariñoso. Todos nacemos con una predisposición a ser cariñosos, pero la familia, el ambiente y otros factores culturales nos hacen cambiar. El cariño es demostrar nuestro afecto por alguien sin ningún reparo, tener una palabra de aliento para nuestros familiares o amigos. Nos cuesta porque nos enseñan a ello. Si en el hogar los padres no son cariñosos, los hijos tampoco lo serán.

¿Cómo beneficia al bienestar mental recibir muestras de afecto?

Si no recibe unos cuidados básicos, la parte psíquica o emocional no puede estar sana. Si la parte emocional enferma, nuestro cuerpo enfermará y la carencia de afecto se verá reflejada en nuestro cuerpo. A muchas personas les resulta difícil expresar lo que sienten. La cultura y la educación tienen un peso importante. Si alguna vez no salen las palabras o no sabes cómo expresarte, recuerda que puedes besar, abrazar, acariciar, sonreír… Puedes demostrar lo que sientes de miles de maneras y lo mejor de todo es que ¡puedes disfrutar haciéndolo!

¿Y cómo mejora nuestra salud si somos nosotros los cariñosos?

Muchos especialistas han realizado experimentos para comprobar la relación entre salud y amor. Las personas que están enfermas y tienen a alguien que las ame y que estén pendientes de ellas tienen una recuperación más rápida. Con el amor nuestra calidad de vida es mejor y tendemos a enfermar menos. El bienestar emocional que se siente al poder dar cariño y ayudar a los demás hace a las personas sentir que tienen más energía y se combate el estrés. Tan necesario es recibir como dar amor.

Las muestras de afecto y de cariño son esenciales en la familia.

¿Existen diferencias entre el afecto de una pareja y el de la familia?

En la familia se recibe el amor y se aprende a darlo a los demás. El primer amor es el de los padres. En cada etapa de nuestras vidas buscamos el reconocimiento y afianzamos nuestra autoestima a través de las personas a quienes amamos. Al iniciar la relación en pareja se siente la unión con el otro. Se pasa por diversas etapas en las que, si sabe abordarse la relación con madurez e inteligencia, cada miembro aporta lo mejor de sí para procurar la felicidad y resolver los conflictos.

¿Es posible tener una relación sentimental o familiar sana sin que existan muestras de afecto?

El afecto es imprescindible para la supervivencia de los seres humanos. Sin él, el amor enferma y muere irremediablemente. Nuestra supervivencia individual depende de una fina y delicada red de ayuda y afecto. Todos somos receptores y donantes de afecto, tejiendo una red de relaciones afectivas que nos aseguran el equilibrio emocional necesario para mantener las relaciones sanas con los demás.

¿Qué ocurre si alguien no es cariñoso?

Una pareja estable pasa por distintas etapas de desarrollo adquiriendo mayor confianza, conocimiento, entendimiento y comprensión entre sí. Las atenciones que se brindan las parejas en los primeros tiempos no necesariamente continúan para siempre. Esto no significa que el amor sea menor, sino que se transforma en un sentimiento diferente. La frialdad en el amor siempre depende de quién tiene esa sensación por parte del otro, porque cree que no necesita usar su creatividad e inteligencia para ofrecer más de sí mismo y poder reflejar mejor su verdadero ser auténtico.

Acariciar y dar cariño a los demás te hace sentir con más energía.

¿Cómo lograr que alguien sea más afectuoso de lo habitual?

Una persona cariñosa muestra su afecto porque “le sale”, los sentimientos por otras personas provocan en ella un impulso de demostrarlo con besos y abrazos. Si nos encontramos con alguien que no lo hace, tendemos a pensar que no siente amor por nosotros, lo que causa dolor y frustración. Es recomendable establecer verbalmente qué es lo que consideramos como una muestra de afecto, qué sentimientos tenemos y qué esperamos del otro. La comunicación es la clave del éxito de la pareja.

¿Tenemos más necesidad de recibir afecto en determinadas etapas de la vida?

El niño necesita experimentar el afecto de sus padres. Los adolescentes siguen necesitando el afecto y cariño de los padres tanto o más que en la infancia. Cuando hay una reunión familiar o de amigos, muchas veces no podemos ser cariñosos con los nuestros. Los hombres son los más vergonzosos en estos casos, ya que si están delante de sus amigos, pocas veces abrazan a sus mujeres por temor a quedar en ridículo. No se dan cuenta que eso es lo que todos deseamos, que sepan lo feliz que eres, que te aman: te sientes segura/o de ti misma/o.

Si quieres saber más, puedes:

  • Pedir cita en el Centro de Psicología Amparo Galán.
  • Hacer una pregunta privada a Amparo Galán Pellicer.
Periodista encantado de acercarte los temas de salud que más te interesan de la mano de profesionales especializados.
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