¿Te crees todo lo que te lees en internet? ¿Compruebas si la información de salud que encuentras en la red es de confianza? Si Sherlock Holmes no se fiaba de las apariencias, tú tampoco deberías. Y menos cuando se trata de tu bien más preciado: la salud. No hace falta ser el genio de Baker Street para saber si una web médica es fiable. Como tampoco necesitas tener los conocimientos   Read More ...