No te quedan días sino horas para volver de las vacaciones. Tu mesa en la oficina te espera con los brazos abiertos, hasta arriba de papeles y asuntos pendientes. Pierdes el bronceado solo de pensar en tu jefe y la reunión del próximo lunes. Sí, queridos amigos, el síndrome posvacacional os acecha a la vuelta de la esquina. En breve despertaréis del dulce sueño veraniego al frenético son de vuestro   Read More ...